Anabella Tapia, Pablo Amaya y Juan Pablo Solís, todos profesores de educación básica, estuvieron esperando la remuneración de julio pasado desde que se promulgó la Ley 20.903, popularmente conocida como Nueva Carrera Docente, en marzo del 2016. Ellos sabían que a partir de ese mes sus sueldos se incrementarían, debido que el Ministerio de Educación traspasaría los recursos a los sostenedores de colegios públicos, con el fin de que aumentaran los salarios de los profesores de colegios con financiamiento del Estado. Y así fue.
Danilo Olivares, investigador del área de Política Educativa de la Fundación Educación 2020, explica que uno de los factores que modifican la renta de los docentes son los tramos pedagógicos. “El tramo en el que está cada docente influye en la cantidad de dinero que gana. En total son cinco tramos, dos de ellos voluntarios. No puedes reprobar más de dos veces un tramo obligatorio, de lo contrario tienes que salir del sistema de educación pública.
Los años de trayectoria y la calificación de la evaluación pedagógica influyen en la remuneración.
Otro factor que influye en el aumento de sueldo es el título universitario, que antes tenía un estimulo cercano a los $80.000, que se sumaban a las horas de trabajo, pero con esta ley el estimulo queda en alrededor de $300.000”, detalla.
“En promedio los profesores aumentaron su salario en un 30 por ciento. Una cosa es clara: ningún profesor va a ganar menos de lo que hoy gana, eso está estipulado por la ley”, asegura.
Tramo inicial. En esta etapa se ubican quienes recién ingresan a ejercer la profesión. “Si te va bien en esta evaluación, puedes esperar a tener cuatro años de experiencia y quedas automáticamente en el nivel óptimo que es el avanzado”, dice Olivares,
Tramo temprano. Hay que tener mínimo 4 años de experiencia. “Quienes ejercen actualmente pueden quedarse toda la vida acá, pero para los futuros profesores es obligación avanzar al siguiente tramo”, explica.
Avanzado. Es el nivel óptimo y también requiere cuatro años mínimos de experiencia. “Si acá hay un profesor con 15 años de servicio y otro con cinco años, gana más el que lleva más tiempo ejerciendo, al igual que en el nivel anterior”, afirma.
Experto I. Es un tramo voluntario y hay que contra con 8 años de experiencia.
Experto II. Se necesita demostrar 12 años de experiencia mínimos.
Reconocimiento profesional
Pablo Amaya (27) estudió interpretación musical y pedagogía en música, con mención en instrumentos y dirección orquestal, en la Universidad de Talca. Trabaja desde el año 2015 en la comuna de Chimbarongo, Sexta Región, en los colegios Villa Convento Viejo y Ayudando a Crecer.
“Hago 44 horas a la semana, juntado ambos establecimientos. Antes ganaba $636.000 y en mi última liquidación de julio saqué $829.000”.
Actualmente Amaya está en el tramo de acceso al sistema, que es un tramo temporal para los docentes que tienen años de trayectoria pero que no han rendido las evaluaciones. “Mi aumento es principalmente por bono de reconocimiento profesional (título y mención)”, explica.
Educadora obtuvo el mejor nivel
Anabella Tapia (50) es educadora diferencial con mención en deficiencia mental, trastorno especifico del lenguaje y trastorno especifico de aprendizaje. Lleva 24 años trabajando en la educación municipal de la comuna de Puchuncaví, Región de Valparaíso, y siempre se ha evaluado.
“En mi carrera tuve dos veces la excelencia pedagógica que era optativa. Me evalué nuevamente el año pasado y gracias mi desempeño estoy en el tramo Experto II”, detalla. Tapia, aunque le da pudor decirlo, aumentó su sueldo en un 100 por ciento, ya que tiene una amplia trayectoria como docente y trabaja 42 horas a la semana. “Lo que pasa es que sé que no todos pudieron acceder al sueldo que tengo, pero también estoy conciente de que es gracias a mi propio esfuerzo”.
La educadora diferencial pasó de ganar $1.150.000 a $2.280.000. “A eso hay que hacerle los descuentos correspondientes porque es mi sueldo bruto”, aclara.
“Es un avance”
Juan Pablo Solís (40) es profesor de educación básica con mención en ciencias naturales, y ejerce su profesión hace 10 años. Es oriundo de Valdivia y después de haber estudiado en la Universidad Austral quiso desempeñarse en la educación municipal por elección propia.
“Elegí esta educación porque siempre he dicho que acá tienen que estar los mejores estudiantes con los mejores profesores. Pienso que tiene que ser igual que las universidades estatales, donde están los mejores alumnos con los mejores docentes”, afirma.
Solís tiene un contrato de 44 horas a la semana en la Escuela Fernando Santiván de Valdivia, y le hace clases a los estudiantes de quinto a octavo básico. Está en el nivel Experto I y eso, más sus años de servicio, le permitió incrementar su sueldo de $900.000 a $1.700.000.
“El aumento de sueldo está relacionado con el desempeño de cada uno. Creo que no hay que frustrarse en esto de la pedagogía. Los desafíos a corto plazo no se logran, todo es a largo plazo. Nunca he cuestionado lo que estudié, pero sí cuestionaba el no avanzar. Esto es un avance y hay que entender que todos somos responsables de la educación”, dice.
Cursos de perfeccionamiento docentes
Uno de los cambios que contempla la Carrera Docente es el perfeccionamiento de los profesores, sin que ellos tengan que invertir dinero de sus propios bolsillos. Para eso el Centro de Desarrollo Docente del Mineduc (CPEIP) ofrece 18 cursos a distancia, todos gratuitos, para educadoras y docentes.
La inscripción está abierta hasta el 11 de agosto en la página web.
“Tendencias del mundo de hoy”, “Enfoque inclusivo en educación”, “Crear y apreciar las artes visuales” y “Principios de genética, biotecnología y salud”, son algunos de los cursos disponibles.
“Tres historias de profesores que aumentaron hasta el doble su sueldo“, Camila Figueroa-LUN

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