En Fundación Mi Parque, hemos asumido distintas maneras de aportar con el acceso a áreas verdes. Una de ellas es la construcción de patios educativos en jardines infantiles, escuelas y colegios en contextos vulnerables. Dicha labor creemos que está íntimamente relacionada con nuestra misión, pues existe una estrecha conexión entre plazas y patios educativos: mientras la intervención realizada en las primeras persigue como objetivo principal la asociación entre vecinos y el encuentro comunitario; en los patios educativos se crean las bases que sustentan la relación que se tendrá en el espacio público durante la adultez.
El Problema
En Chile, los espacios de recreo en jardines y colegios suelen estar compuestos por canchas de concreto o patios de tierra, desvinculados del currículo educativo y carentes de una función educadora. Muchas veces esto responde a un tipo de pedagogía “apriorista”, es decir, que desarrolla el conocimiento a partir de ideas preconcebidas que relegan los hechos de la experiencia. En este sentido, se reduce al niño(a) a asumir un rol más pasivo que se limita a recibir conocimientos, sin poder construirlos -o reconstruirlos- activamente para poder comprenderlos.
La propuesta
En Mi Parque, tomamos como premisa que los patios son un lugar idóneo para desarrollar procesos educativos, pues son un espacio donde los alumnos ponen atención de forma voluntaria. Por lo tanto, nuestra propuesta busca convertir los patios en lugares de “recreo”, entendiendo que etimológicamente dicha palabra significa: “deleitarse creando”, “crear”, “divertirse”, “alegrarse creando” y “conociendo cosas nuevas”. De esta manera, nuestra expectativa general en los patios educativos es fomentar una dinámica integradora que permita desarrollar experiencias educativas que se fortalezcan dentro y fuera de la sala de clases.
En este sentido, nuestro modelo está altamente influenciado por el constructivismo, corriente pedagógica que parte de la premisa de que todo proceso intelectual es interiorizado mediante actividades que permiten al ser humano -y especialmente al niño asociarlas con su mundo interno, ya que el origen del conocimiento no radica en los objetos o los sujetos, sino en la interacción entre ambos.
A nivel de diseño, nuestros patios educativos buscan facilitar espacios para el juego, socialización, reflexión y arte. Todo esto garantizando el aprendizaje como un factor transversal, que se aborda mediante mobiliarios que no limiten al niño en un solo uso y lo inviten a crear su propia experiencia. Para esto creemos esencial apostar por el “riesgo controlado” y no por el peligro, y así promover que los patios sean espacios de libertad para los niños, donde el docente sea un guía y/o facilitador.
Consideraciones finales
El reto que nos planteamos desde Fundación Mi Parque para este tipo de estrategias es seguir avanzado en las herramientas que permiten comprender las necesidades de la comunidad educativa y, especialmente de los niños, quienes deben ser parte esencial del proceso participativo que abre paso a un diseño. Asimismo, es clave asumir que cada patio educativo posee una realidad distinta, y consiguientemente debe reflejar la metodología educativa -sello- de cada institución para que verdaderamente pueda ser una extensión del aula de clase.
“Cada vez que se le enseña prematuramente a un niño algo que habría podido descubrir solo, se le impide a ese niño inventarlo y, en consecuencia, entenderlo completamente”. Jean Piaget.
Pérez, L., & Tatiana, C. (2007). Los patios de recreo como espacios para el aprendizaje en las instituciones educativas sedes pablo sexto en el municipio de dos quebradas. Pereira, Colombia. Recuperado el 03 de Julio de 2018.
Villar, F. (2003). El enfoque contructivista de Piaget. En Psicología evolutiva y Psicología de la Educación (págs. 262-305). Barcelona.
Gómez, H. (1995). Valor pedagógico del recreo. Bogotá: Magisterio.







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Maravilloso. Muy orgullosa de ti Raymond.