Tragedia en Valparaíso:
Hace unos días, frente a la tragedia ocurrida en Valparaíso, decidí junto a un grupo de compañeros de universidad ponernos manos a la obra y partir a los cerros a ayudar donde hiciera falta. Llegamos así al cerro La Merced.
Allí el panorama era desolador. Costaba pensar por dónde partir, cuando todo a nuestro alrededor era destrucción. Decidimos entonces comenzar uniéndonos a un grupo de jóvenes que estaba realizando una gran cadena humana para remover los escombros del lugar. Conversando con ellos supimos que eran todos chiquillos de cuarto medio; cada uno más motivado que el otro trabajando afanosamente. Comenzamos a remover juntos las ruinas.
¿De dónde venían?, ¿eran de algún voluntariado?, ¿vivían en el lugar? Al calor del trabajo en equipo supimos por qué estaban allí. Los escombros que removíamos no eran los de un desconocido. Y la motivación para estar allí iba mucho más allá de un simple trabajo voluntario. Aquellos jóvenes trabajaban para limpiar los escombros de la que hasta un momento atrás era la casa de un profesor. Su profesor. A lo lejos, me mostraron, estaba él trabajando junto al grupo.
Aún en estas circunstancias, siendo tan distinto el escenario a una sala de clases, pocas veces he visto un lugar de tanto aprendizaje. El profesor había cambiado la pizarra y el plumón por una pala y una picota, y sus alumnos dejaron de lado cuadernos y lápices para mostrar su enorme solidaridad con él en un momento tan difícil.
En un minuto una alumna, la presidenta del curso, reunió a sus compañeros junto al profesor, para cerrar esa primera jornada de trabajo. “Nosotros ayudamos a nuestro profesor hoy porque él a diario nos ayuda a nosotros”, dijo. “Sólo le devolvemos la mano, pero esto es nada comparado a todo lo que él nos da”. El profesor, conmovido, abrazó a la alumna. Entre lágrimas agradeció a sus alumnos y les dijo: “Pase lo que pase volveré a la sala de clases chiquillos, y espero ahora colocar anotaciones positivas a todos”, sonrió. “Muchas gracias de corazón”.
Soy estudiante de pedagogía, y en el tiempo que llevo preparándome para enseñar en el aula, pocas experiencias me han conmovido y motivado tanto como esta. Este profesor logró aprendizajes en sus alumnos que van más allá de una nota, de una prueba. El cariño y complicidad que a diario han forjado en la sala de clases trascendió sus paredes y se manifestó en la muestra más grande de apoyo mutuo que podrían haber esperado. Lo que este profesor entregó a sus alumnos no sólo fueron conocimientos, sino algo más profundo, permanente e importante: la actitud y los valores para afrontar situaciones tan trágicas como esta.
Esta experiencia y tantas otras que hemos visto a partir de las tragedias del norte y Valparaíso nos muestran cuán importante es la figura de nuestros profesores en su comunidad. Cómo, a pesar de que Chile pone muchas veces todo el contra, esa relación profesor estudiante logra salir a flote y dar frutos. Esto nos invita a nosotros, futuros docentes, a reflexionar qué profesores queremos ser y cómo, además de enseñar una asignatura a nuestros alumnos, podemos fomentar con nuestra propia actitud la solidaridad, el compañerismo, la autonomía. Esta, creo, es la verdadera importancia que tiene un profesor hoy en Chile. Un profesor que juntos a sus alumnos levante Chile todos los días.
Victor Manuel Gálvez Vargas
Estudiante de pedagogía en Física
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

Muy bonito lo que nos cuentas Víctor. Muuy boni
Lo interesante de esto es que hablas de solidaridad y apoyo mutuo (en el contexto de tragedia). A mí personalmente me deprime que sea en situaciones extremas que estos valores de comunidad salgan a flote, pienso que deberían ser cosa de todos los días… y claro, en la calle, en la sala, en todos los espacios.. se nota que este profe sapbee (y los cabros tb oe)
No sé mucho del tema (y en este momento de mi vida tampoco me importa saber más xd), pero no es ningún secreto que la educación no es en cuatro paredes y no es solo poner notas y pasar materia. Es poner anotaciones negativas y citar al apoderado todas las semanas xD. ya. ok. no. jaja
ya y eso, sigue escribiendo cosillas para conocer más lo que piensas y compartas tus reflexiones sobre este camino (tortuoso para algunos, inexplicablemente apasionante para otros) de pedagogo :B
Un verdadero profesor crea lazos afectivos con sus alumnos.No se puede ser profesor si no te integras a su vida y a sus sueños.Quien pasa por la sala de clases sólo a ejercer su profesión y a enseñar lo que sabe y no le importan sus alumnos no tiene vocación,porque todo va más allá de compartir entre cuatro paredes conocimientos.Por eso estos alumnos ayudaban a su profesor,porque él siembra conocimientos y confianza en ellos y luego cosecha amor,qué maravilloso.Ojalá llegues a ser un gran profesor,no se trata de que regalarás notas y aguantarás todo lo que tus alumnos hagan,si no,de sembrar en ellos sueños que se harán realidad y de que compartas con ellos lo que están viviendo.Mucha suerte para ti y estoy segura que llegarás a ser eso”UN GRAN PROFESOR” y gracias por ser un joven que ayudó cuando más se necesita. Un abrazo y nunca pierdas esa grandeza que tiene tu alma.
Me emocionó leer esta carta, redactada con un sentimiento que viene del corazón, felicito a cada uno de los voluntarios que acudieron a los cerros, a esa juventud que demostró lo que significa la solidaridad. Los seres humanos aveces vivimos muy aceleradamente y pocas veces nos detenemos a pensar en situaciones como las vividas en Valparaíso, ojalá que todo esto no sea en vano y nos deje una gran experiencia, no sólo a los que pudieron acudir en ayuda humana, sino a todos los que observamos a lo largo del país, como en minutos la vida nos puede cambiar al 100%…no atesoremos en nuestros corazones el materialismo, el orgullo y la arrogancia, por el contrario seamos personas amables y cariñosas con nuestro prójimo. Gracias Victor Manuel Gálvez Vargas por compartir tu bella experiencia de vida con nosotros.
Maravilloso testimonio de Solidaridad, creo que un profesor con VOCACIÓN es capaz de mover al mundo y a sus alumnos por más difíciles que sean las cosas, los días y las épocas.
Uno como profesor NO espera recompensa ,solo dar ,enseñar, formar y hacer feliz para uno ser feliz.
La Solidaridad en los jóvenes a cambiado, son más unidos al otro, son capaces de “jugársela” por el otro, los profesores entregan VALORES y compromisos con ellos mismos y el prójimo, son el ejemplo a seguir si eres un profesor de vocación.
Gracias por este testimonio. Realmente con estos testimonio dan más ganas de la entrega.
BUEN DÍA
Hola, soy profesor de química del Colegio los Leones de Quilpué, creo que acostumbramos a transitar con nuestros estudiantes por distintos conocimientos levantados por las distintas habilidades y teorías que están detrás, pero no logramos despertar saberes a partir de emociones entorno a un problema… creo que esto logra gatillar un aprendizaje sustentable en el tiempo , los felicito….
Para que vayan tomando conciencia. Educar no es una tarea que requiere de lapiz y papel, que incluso muchos no tienen la posibilidad de obtenerlos.
Sin duda, va más allá. Educa, la relaciónque se genera entre dos personas, Educando y Educador…ahí está la cuestión misma…la Comunión que puede lograr el Profesor son su grupo…” ESA.”.. es la que abre la posibilidad, que podamos disfrutar de ver actitudes como estas… es un doblegar voluntades, en terminos de abierta complicidad, camaraderia, y crecimiento mutuo.
Las voluntades se ganan… PERO….solo en Estadios de Comunión, se puede llegar a generar tales vivencias engrandecedoras, y brindarse sin miramientos egoistas ni limite alguno.
Bien por ese Profesor, que logra brindarse de tal manera, que sea parte de la cotidianidad de sus alumnos, por que sin duda, es que “Hace Bien su Trabajo”, Cumple con su Labor”, y Educa para el Exito…lo mas importante, trasmite esos valores tan importantes como la tan olvidada Lealtad, que vive de sus Alumnos o Educandos. ¡¡¡ Lo Felicito por su Logro, sin duda Ud. Cumple con su Labor !!!
Concuerdo con Víctor: A veces pareciera que se nos olvida que nuestra tarea es más que colaborar en el aprendizaje cognitivo de contenidos. Nuestra tarea es colaborar a formar personas. Es allí donde las experiencias de aprendizaje más potentes pueden darse perfectamente fuera del aula, … o dentro si las sabemos aprovechar. Sin duda que la promoción de actitudes y valores que contribuye de manera tan concreta a construir una sociedad mejor se realiza más eficientemente a partir de situaciones que nos permitan vivir la vida en otro nivel de intensidad, no solo la reflexión.
Se agradece la actitud de estos jóvenes. Se agradece la disposición y compromiso de tanto voluntario secundario y universitario en Valparaíso en este proceso. Pero como docentes debemos tomar esa experiencia y ayudar a elaborar el aprendizaje detrás, para que no sea sólo una anéncdota en las vidas de todos nosotros.
un pedagogo es un ser que camina al lado se sus educando hasta que este sea maestro lo guía hasta que alcance la totalidad de la sabiduría y resto lo tiene que aprender en su caminar por eso ser profesor es trascender hasta la muerte misma allí tenemos al maestro de los maestro nuestro señor jesús un amor por el mundo que dio su vida tubo que dar para que otros pudierais alcanzar salvación.Un maestro no es solo que llega ala sala y deja sus conocimiento sino el que entrega todo por su educando