Con el fin de rebelarse contra la tradicional adscripción de intereses y aspiraciones ligadas al género y demostrar que las mujeres también pueden ser científicas, la docente de Primaria y Secundaria Esther Diánez Muñoz (Licenciada en Psicopedagogía por la Universidad de Granada), se alió al profesor y director José Manuel Escobero (Licenciado en Biología por la Universidad de Granada) para crear con los estudiantes del Colegio Atalaya en Granada, España, un proyecto llamado Un espejo en que mirarte. Esta iniciativa buscaba sacar a la luz el trabajo de muchas mujeres alrededor del mundo, para ofrecer a los estudiantes (niños y niñas), verdaderos modelos femeninos en los que pudieran mirarse ahora y en un futuro. Dichas mujeres aparecieron desde seis continentes para contar sus experiencias profesionales, dar ejemplo y suscitar reflexiones que despertaran la motivación y el interés por el estudio de las ciencias.
68 científicas
Este proyecto se nutrió del aporte de 68 científicas, de un total de 12 países, quienes redactaron una carta de motivación a los estudiantes para despertar en ellos las ganas de crear, investigar, soñar y hacer ciencia. La lectura de las cartas se realizó en clase y además, algunas de esas exitosas mujeres de la ciencia, tuvieron la oportunidad de tener un diálogo presencial con los alumnos. El testimonio de estas mujeres, les permitió establecer vínculos con personas reales que desde cada una de sus áreas, han aportado a la sociedad.
Propuesta didáctica
Un espejo en que mirarte incluyó además, unas propuestas didácticas basadas en la lectura de las cartas, ajustada a los intereses y necesidades de distintos niveles educativos (Educación Básica y Media) y áreas de aprendizaje. Uno de los objetivos era promover la reflexión individual y colectiva sobre las experiencias y aspiraciones que mostraban las cartas.
Las actividades:
Buzón de entrada: el docente presentaba a los alumnos la importancia de las cartas recibidas. Se le daba relevancia a las mujeres que escribieron las cartas y a sus trabajos. Antes de abrir el sobre o el e-mail, el docente planteaba preguntas como: ¿quién nos habrá escrito?, ¿desde dónde nos habrá escrito? Este momento era ideal para realizar un ejercicio de lectura oral de la carta. Con esta actividad se trabajaron competencias como la comunicación lingüística a través del entendimiento de textos de distinto grado de complejidad y la reconstrucción de ideas explícitas e implícitas en el texto con el fin de elaborar su propio pensamiento crítico y creativo; y las competencias sociales y cívicas por medio de la lectura de cartas que contribuía al aprendizaje de la comunicación con otros y a la comprensión de otras realidades.
Tan lejos, tan cerca: esta actividad buscaba generar una reflexión individual y grupal sobre los elementos que conectaban el contenido de las cartas con el entorno y el día a día del alumnado. La actividad estaba diseñada para ser realizada de forma oral por medio de un debate o de forma escrita. Luego, se diseñaba una pregunta común para suscitar diferentes reflexiones; preguntas como: ¿qué parte de lo que te ha contado la Dra X te gustaría que te pasara a ti?, ¿crees que una carrera como la de esta científica está a tu alcance? ¿por qué?, ¿cómo crees que la investigación de la Dra. influye en la mejora de tu vida?
Tan lejos, tan cerca sirvió para trabajar competencias en el conocimiento y la interacción con el mundo físico, las cuales suponen el desarrollo y aplicación del pensamiento científico‐ técnico para interpretar la información que se recibe y para predecir y tomar decisiones con iniciativa y autonomía.
Investigamos a la investigadora: esta actividad consistió en buscar información relevante acerca de la investigadora con el fin de generar una conexión cercana entre los alumnos y la profesional que escribía la carta. Para la actividad se hizo uso de internet y se respondieron preguntas como: ¿en qué campo científico trabaja la investigadora?, ¿para qué sirven sus investigaciones al resto de la sociedad?, ¿serías capaz de encontrar algún artículo que haya escrito? etc… Se trabajó con esta actividad, el desarrollo de competencias digitales y competencias de conciencia ciudadana cívica ya que iba dirigida al reconocimiento y la valoración del trabajo de las mujeres dentro de la sociedad actual, lo que lleva a construir sociedades más igualitarias.
Ciencia a la carta: realización de experimentos y/o prácticas de carácter científico. Con Ciencia a la Carta se estableció la posibilidad práctica y real de emular el trabajo de los modelos femeninos que escribieron las cartas. El objetivo era potenciar el afianzamiento de hábitos de trabajo grupal cooperativo, fomentando la participación igualitaria de niños y niñas, la iniciativa, la autonomía personal y la adquisición del sentido crítico.
Y tú, ¿lo harías con tus estudiantes

¡Genial!
¡Inigualable! Gracias