La profesora de lenguaje, Rosa García, sabe muy bien que hablar de “sintaxis” en clase no resulta muy motivador para sus estudiantes, y muchos de ellos creen que aprender esta parte fundamental del lenguaje no es útil en la práctica. Sin embargo, Rosa está convencida de que hay formas de argumentar que aprender sintaxis sí es importante y definitivamente es una herramienta práctica que les permitirá aprender otros idiomas, comunicarse correctamente de manera verbal y escrita, además de tener una mejor comprensión lectora. El primer paso, dice la profesora, es lograr que los estudiantes entiendan esto y una vez logrado ese objetivo, es indispensable enseñarles a aplicarla y entenderla de una manera simple, efectiva y sobre todo, entretenida. ¿Cómo?
Una herramienta visual
Para convertir la complejidad de la sintaxis en algo “digerible” para los estudiantes, Rosa utilizó un juego de naipes de la baraja española llamado “burro”. El objetivo de este juego consiste en conseguir cartas idénticas. Cuando una persona cumple este objetivo hay que poner la mano en el centro de la mesa y decir la palabra “burro”. Todos los jugadores deben poner la mano y al último que lo haga se le asigna una letra de la palabra “burro”. El que complete la palabra, será el perdedor. Así se juega:
A Rosa le pareció interesante hacer uso de este juego porque es una herramienta visual que implica observar muy bien las cartas. ¿Cómo lo aplicó ella? Creó oraciones analizadas sintácticamente. Cada parte de la oración iba en una carta y los estudiantes tenían que ver la forma de construir una oración bajo dichas normas. El juego, además de ser entretenido, los llevó a analizar e incluso discutir en grupo las posibilidades y los errores. Luego, ellos hicieron sus propias cartas haciendo oraciones, las plastificaron y jugaron con sus propias barajas, las cuales rotaban de un grupo a otro.
El juego como herramienta pedagógica
A diferencia del “burro”, el juego que inventó esta profesora requería un análisis detallado del lenguaje. Era complejo, pero los niños hacían su mejor esfuerzo por jugar de una manera acertada, teniendo como base el aprendizaje de la sintaxis. Había reflexión, trabajo colaborativo, esfuerzo, y eso justamente, es lo que más vale la pena resaltar de la iniciativa. Más allá del juego en sí mismo, su actividad es un ejemplo perfecto de cómo el juego puede convertirse en una herramienta pedagógica y sobre todo, de cómo se puede transformar la enseñanza para que todos los niños puedan aprender.
¿Qué otro contenido enseñarías con un juego de cartas?

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Muy didáctico, felicitaciones
Es interesenta la manera de practicar el análisis. Lo difícil es explicar cómo es la estructura del análisis. Hay que probarlo.
Hola, muy interesante, felicitaciones a la profe por querer facilitar el aprendizaje de algo tan complicado para algunos; me gustaría conocer un poco más de ¿cómo se realiza con las oraciones?
Muy bueno.
Es interesante. Con la misma dinámica del juego se podría aplicar a otros ámbitos como la gramática (encontrar sustantivos y adjetivos ) u otras áreas como matemáticas (múltiplos de un mismo número o ángulos de la misma clase) o en historia-artística (cuadros de un mismo pintor, o imágenes de un mismo estilo arquitectónico), por citar algunas que se me ocurren ahora mismo. Lo probaré. Un saludo.