La escuela pública Birmingham Covington en Michigan, Estados Unidos, tiene un foco en ciencia y tecnología, sin embargo, esto no es lo que la hace más especial. En este recinto educativo, los profesores empoderan a los estudiantes para que sean éstos quienes se dirijan dentro y fuera de clase. En otras palabras, los estudiantes en Birmingham Covington son quienes guían sus propios procesos de aprendizaje, mientras que el profesor se convierte en un guía. La filosofía de esta escuela integra todo un plan de estudios que incluye clases de tercer y cuarto grado enfocadas en enseñar recursos individuales, hasta una clase que es prácticamente independiente en séptimo y octavo grado llamada Thinkering Studio.
Los profesores de esta escuela dicen que están “enseñando a los niños a enseñarse a sí mismos” y que éstos rara vez responden preguntas directamente, en lugar de esto, los docentes piden a los estudiantes que consideren otras fuentes de información primero, todo esto, en una dinámica de trabajo en equipo. ¿El objetivo de los educadores? Transformar a sus alumnos en estudiantes activos que puedan alcanzar el éxito a lo largo de sus vidas. Específicamente, ¿cómo lo están haciendo?
Resolución de problemas reales: un proyecto con abejas
Después de leer un artículo científico sobre la extinción de las abejas en clase, los estudiantes de quinto y sexto grado dijeron que querían hacer algo para ayudar. Fue así como nació un proyecto colaborativo donde los estudiantes, en pequeños grupos, trabajan en varias actividades como la construcción de sitios web y el manejo de panales de abeja reales. Esta actividad nació de los intereses de los estudiantes y a partir de su ejecución ellos están aprendiendo a convertirse en agentes de cambio reales. Esto, dice el director de la escuela, es más grande que el contenido académico como tal, pues se trata de formar a los ciudadanos que ellos esperan que sean sus estudiantes.
Fomentando la inventiva
En esta escuela los profesores alientan a los estudiantes a aprender habilidades como la independencia y el ingenio desde muy temprano. Una de las profesoras por ejemplo, capacita a sus estudiantes para que sean más ingeniosos resolviendo problemas comunes con el apoyo de sus compañeros de clase. Así, en lugar levantar las manos cuando tienen una pregunta, los estudiantes de esta profesora ponen clips de ropa en sus computador y de esta forma los demás estudiantes notan que su compañero tiene algún problema y se acercan a ayudar. Este sistema se llama “servicio de asistencia”.
Colaboración entre docentes
Los estudiantes no son los únicos que mejoran sus habilidades colaborativas. Los profesores en Birmingham Covington también se identifican como una “comunidad de aprendices” que utilizan retroalimentación de pares para ayudar a sus estudiantes a alcanzar grandes resultados. Por eso tiene algo llamado Teacher Labs, es decir, laboratorios o espacios que permiten a los profesores reflexionar sobre su oficio con el apoyo de sus compañeros, además de observar las clases de los otros para ofrecer comentarios constructivos con respecto a un objetivo específico.
Independencia
Los estudiantes más grandes de la escuela están acostumbrados a ser autosuficientes y resolver problemas. Estas habilidades son especialmente necesarias para hacer parte del Thinkering Studio, una clase electiva en la que diseñan sus propios proyectos de aprendizaje de forma independiente, y el proyecto Engage, una clase enfocada en el pensamiento de diseño (un sistema de resolución de problemas que sigue los pasos de la investigación, el prototipado y las pruebas). En esta última clase, específicamente, los maestros orientan a los estudiantes a trabajar en varios proyectos autodirigidos, como el diseño de un nuevo deporte para niños o la construcción de una montaña rusa. El apoyo de los profesores, dirige a los estudiantes hacia los recursos adecuados y al mismo tiempo, los alientan a profundizar en el proyecto. En palabras simples, los maestros actúan como guías que motivan a sus estudiantes para que resuelvan sus propios problemas.
El enfoque de esta escuela centrado en los estudiantes se basa en una visión a largo plazo, pues además de ayudar a los estudiantes a desarrollar habilidades e intereses que pueden seguir aprendiendo después de la escuela, preparan mejor a los estudiantes para enfrentar los retos de un mundo real que cada vez exige más trabajo colaborativo y soluciones interdisciplinarias a problemas complejos.



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¡Aprendizaje significativo basado en proyectos!
Excelente.