- Si bien se evidencia una mejora en los resultados durante los últimos 10 años, Elige Educar considera que, para superar el estancamiento de las mediciones recientes, urge que la política educativa fortalezca la capacidad interna de los establecimientos para mejorar integralmente.
- Indicadores de desarrollo personal y social cobran rol fundamental en este proceso de mejora.
El 25 de abril de 2016, el Secretario Ejecutivo de la Agencia de Calidad, Carlos Henríquez, dio a conocer los resultados de las pruebas de aprendizaje Simce y de los indicadores de desarrollo personal y social de los estudiantes de 2°, 4° y 6° básico, correspondientes al año 2015.
Ante los resultados entregados -disponibles en la página web de la Agencia de Calidad de la Educación– desde Elige Educar consideramos lo siguiente:
- Valoramos profundamente el cambio de mirada respecto a la valoración dada a los resultados de estos instrumentos. Consideramos positivo que se destaque enfáticamente que en ningún caso se tratan de un fin en sí mismo para las escuelas, sino un medio que contribuye –junto a otros aspectos– a la mejora de los aprendizajes. Vemos que avanza, entonces, en otorgarle al Simce un carácter de proceso diagnóstico y formativo, y no punitivo y, además, que se está buscando tener una visión más comprensiva del proceso pedagógico, mirando no sólo el resultado final, sino los factores que están detrás de dicho resultado.
- Al analizar los resultados en los últimos 10 años de medición, se observan avances positivos en los puntajes así como en la disminución de la brechas según nivel socioeconómico del establecimiento. No obstante, se aprecia que se han estancado en los últimos años, donde, por ejemplo, un 40% de los niños de 4° básico aún mantienen un nivel insuficiente en matemáticas y donde las brechas entre niveles socioeconómicos siguen siendo importantes. Esto debe cambiar, y la trayectoria de mejora debe acelerarse y potenciarse aún más, para lo cual juegan un rol fundamental las comunidades educativas y particularmente los profesores. Para esto necesitamos invertir en atraer, formar y retener grandes profesores para todas las salas de clases, especialmente aquellas que hoy se encuentran en sectores con mayor vulnerabilidad social.
- Destacamos que por primera vez, en los últimos 10 años, se hayan igualado los resultados en las pruebas de matemáticas de 4° básico entre hombres y mujeres. Más allá del resultado, esto es un indicador que refleja un cambio en las creencias y prácticas de los establecimientos hacia un proceso educativo que rescate las potencialidades de cada estudiante y, asimismo, de un cambio positivo en las expectativas de los estudiantes, dejando atrás ciertos sesgos tradicionales asociados al género.
- Resaltamos el esfuerzo por incorporar en la entrega de resultados el contexto particular de cada establecimiento y factores asociados a la comunidad educativa en su conjunto, reconociendo cómo otros factores más allá del nivel socioeconómico –tales como la autoestima académica y motivación escolar de los estudiantes, convivencia escolar, la retroalimentación de los docentes hacia sus estudiantes, el liderazgo directivo, los hábitos de vida saludable y el involucramiento de padres y apoderados– influyen de manera decisiva en los aprendizajes de sus estudiantes. La medición de estos indicadores de desarrollo personal y social amplían y enriquecen el concepto de calidad educativa al interior de las escuelas del país. Desde Elige Educar consideramos esto fundamental y coincidimos en que es necesario enfocarse en estos factores por su alta capacidad de incidir en los procesos educativos al interior de las escuelas y salas de clases. Es una potente señal de la necesidad de empoderar a la comunidad educativa, especialmente a directivos y profesores, en los procesos de mejora. Además, que nuestras autoridades reconozcan estos aspectos nos habla de una voluntad por avanzar en un modelo de escuela más integral que no se centra sólo en la competencia y en el desarrollo de habilidades académicas.
- Otro aspecto que se destaca y que sería relevante su profundización son las creencias y disposiciones que tienen los estudiantes frente su proceso de enseñanza aprendizaje, así como también la de los distintos actores de la comunidad educativa que también influyen en este proceso. Estos elementos se vuelven determinantes en la medida que predisponen el aprendizaje y tienden a potenciar o retraer el proceso. Las brechas de género, así como las socioeconómicas, afectan y al mismo tiempo son reflejo de las creencias y disposiciones que cada estudiante tiene de su capacidad de aprendizaje y logros, influidos por las creencias de la sociedad en general y de los docentes en particular.
- Celebramos la incorporación del Reporte por Eje Temático para la asignatura de Matemáticas. Este informe, que entrega un detalle del desempeño de cada curso por eje temático específico, que permitirá a los docentes y equipos directivos contar con un material de trabajo, de reflexión pedagógica y de retroalimentación concreto que permitirá identificar de manera detallada aquellos aspectos en que los estudiantes presentan mayores necesidades de apoyo, y donde, por lo tanto, se presentan los mayores desafíos. Este reporte resulta un nuevo espacio para que, a partir de una evaluación estandarizada, se pueda dar un giro hacia lo formativo, permitiendo a la comunidad pueda avanzar hacia una mejora sostenida y con metas claras.
Principales resultados
Junto a estos positivos puntos de avance, en Elige Educar recogemos y destacamos especialmente los distintos hallazgos comunicados en la jornada de hoy que refrendan con fuerza el rol central que profesores y directivos tienen en los procesas de mejora al interior de las escuelas:
- Destacamos de manera particular el dato arrojado por la medición que señaló que aquellas escuelas cuyos profesores entregan una permanente retroalimentación a sus alumnos durante los procesos de enseñanza y aprendizaje, logran una diferencia de hasta 22 puntos en los resultados Simce respecto de una escuela donde no se implementa dicha práctica.
- El ambiente de trabajo y buen trato también es capaz de marcar diferencias en este sentido; hasta 28 puntos de aumento pueden alcanzar los estudiantes al considerar estos dos indicadores dentro de las comunidades educativas.
Desafìos
Ante estos resultados, desde Elige Educar identificamos los siguientes desafíos respecto a los cuáles aún necesitamos avanzar:
- Vemos con preocupación el estancamiento que evidencian los resultados obtenidos en el último tiempo. Ante esto, surge la necesidad de enfocarse en los factores asociados a la cultura del establecimiento que afectan de manera directa su desempeño. En este sentido, el desafío es priorizar la instalación de capacidades al interior de las comunidades educativas, condición que les permitirá verdaderamente trabajar de manera provechosa con los datos recogidos de mediciones como el Simce. Hoy, el contar con estas capacidades determina profundamente cómo las escuelas reciben estos datos y desarrollan un reflexión pedagógica que les permita –o no– mejorar. Si no priorizamos la instalación y fortalecimiento de estas capacidades, la entrega de resultados de esta y otras mediciones no reportará una oportunidad de mejora para nuestras escuelas.
- En este sentido, la Política Nacional Docente cobra más que nunca un rol fundamental. Desde Elige Educar creemos que con esta ley, enfatizando aquello que apunta directamente al fortalecimiento de las capacidades internas de nuestras comunidades (entre otros aspectos), es posible puede marcar un antes y un después en este camino.
- La formación en servicio de los docentes debe fortalecerse al interior de las escuelas y relevar los temas qué sean de mayor pertinencia, relevancia y urgencia para los docentes.
- Los procesos de mentoría de profesores novatos deben darse al interior de los mismos establecimientos educacionales; instalando allí las capacidades en vez de delegar el proceso a un órgano externo; dando un giro más contextualizado al proceso, fortaleciendo las capacidades del equipo y empoderando a las escuelas.
- Por último, para cerrar las brechas de aprendizaje evidenciadas año a año por los resultados SIMCE, estas deben ser combatidas llevando a los profesores con mejor desempeño a los sectores más vulnerables y entregarles los apoyos que requieren. Si bien esto se busca en la nueva ley, al crearse la Asignación de Reconocimiento por Docencia en Establecimientos de Alta Concentración de Alumnos Prioritarios, el monto propuesto es demasiado bajo como para hacer atractivo el ejercicio profesional en estos establecimientos.
En definitiva, valoramos el nuevo foco de la medición de la calidad, pero nos preocupa que no logremos avances significativos en los procesos de aprendizaje. Para revertir esta situación, es fundamental fortalecer las capacidades propias dentro de los establecimientos y aprovechar la nueva ley de política docente para lograr mejoras a través de nuestros profesores.
