Los invitamos a leer esta noticia publicada el día de ayer en el diario La Nación, en donde destacan la labor de la profesora Marta Cerda, quién creó -con sus alumnos del colegio rural La Aguada-, un museo que los lleno de nuevos aprendizajes. Destacamos la iniciativa de la docente y felicitamos a la comunidad educativa del colegio ubicado en Corral, Región de los Ríos.
Docente que creó museo en escuela de Corral: “Niños comprendieron el tesoro que tenían”
En una sala habilitada del colegio rural La Aguada se exhiben colecciones de ornitología, malacología, paleontología, entomología e invertebrados marinos que se conservan en frascos con alcohol. Tras el proyecto ha estado la iniciativa y el ñeque de la profesora Marta Cerda. “He percibido que los niños, al conocer su territorio, la relación entre flora, fauna y geografía se dan cuenta de que tienen un gran tesoro que deben cuidar. Y esto también mejora su autoestima. Ello se puede evaluar, porque cada vez son mejores estudiantes”, remarca.
Cuando era pequeña su madre solía llevar a Marta Cerda (60) de paseo al Museo de Historia Natural, en Quinta Normal. Con sus hermanos (eran 10 en total) recorrían el frío recinto y se quedaban extasiados mirando los fósiles y extraños ejemplares que se exhibían. Cuando entró al colegio quiso aprender a leer solo para saber qué decían las etiquetas que presentaban las colecciones.
Su padre era obrero de la maestranza de Ferrocarriles y su mamá una dueña de casa que cursó solo hasta cuarto año de preparatoria. En su casa nunca faltaron los libros lo que agradece desde lo más profundo de su alma, porque desde niña pudo sumergirse en la lectura.
Al egresar de secundaria, sin pensarlo siquiera se inscribió en el Centro Nacional de Museología de Chile y se tituló de técnico en museología, carrera creada por la doctora Grete Mostny en 1968. Luego estudió pedagogía en educación técnico profesional en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.
Trabajó un tiempo en el mismo museo que visitaba cuando era niña y en 1976 realizó su primer taller de museología científica en la Escuela de Aula Buses N°123, de Lo Espejo. “Fue una experiencia maravillosa”, relata.
En marzo de 1987 se trasladó a la Universidad Austral de Chile (UACH). Había ganado un concurso para trabajar en el Instituto de Anatomía Veterinaria de la Facultad de Ciencias Veterinarias del plantel, pero en el camino cambiaron los objetivos de las autoridades y no pudo impartir clases formales. Pero no se quedó de brazos cruzados y entregó sus conocimientos de museología científica a todos los alumnos de veterinaria y ciencias que se interesaban por aprender la disciplina.
Los alumnos estaban muy motivados con el apasionante mundo que se abría ante sus ojos –recuerda Marta- y comenzaron a recolectar ejemplares muertos de ornitofauna. “Empecé a preparar la colección que terminó exhibiéndose en un espacio de vitrinas del hospital veterinario, la que da cuenta de la fauna y los humedales que rodean a la ciudad de Valdivia”.
Nexo con la educación
En 2009 pudo participar en la creación del Museo Escolar Juan Bosch, en la escuela de Niebla, de Valdivia, y el Museo Escolar Hugo Gunckel, de la escuela rural La Aguada, de Corral. Y esta mágica experiencia literalmente le cambió la vida.
El último museo funciona en una sala que se adaptó al interior de la escuela. Se exhiben colecciones de ornitología, malacología, paleontología, entomología e invertebrados marinos que se conservan en frascos con alcohol.
“Todas las colecciones dan cuenta de la riqueza en biodiversidad del bosque templado lluvioso, colección que fue iniciada por el profesor Miguel Hernández Mella, un gran conocedor y defensor del territorio”, remarca.
Marta Cerda añade que la seremi de Educación, Erna Guerra, está realizando gestiones para que se construya un espacio especial para el museo en el exterior del colegio para que pueda ser visto por toda la comunidad y los turistas.
La escuela, que acoge a estudiantes vulnerables, se ubica en un sector de la comuna que nació a partir de los altos hornos de Corral. Cuando estos desaparecieron quedó este asentamiento, cuya población comenzó a vivir de la pesca.
La importancia del trabajo que realiza en el sur le valió a la profesora ser uno de los actores de la educación que fue invitado el 27 de abril pasado a desayunar con la ministra Adriana Delpiano y a asistir a la cuenta pública que esta entregó posteriormente en la Biblioteca de Santiago.
Acerca del conocimiento
Casada con un profesor de inglés, la docente es madre de tres hijos y abuela de igual número de nietos. El 1 de marzo de este año jubiló en la UACH.
– ¿Cuál ha sido su aporte en la promoción de la museología?
– Hacer un nexo con la educación, especialmente en regiones donde los museos que tienen las universidades habían sido considerados solo para los turistas nacionales o internacionales y no para la comunidad. Este trabajo me ha permitido tener las herramientas necesarias para acercar el conocimiento de los científicos a los habitantes, especialmente a los niños para que se reencanten con la ciencia.
– ¿Hay interés en los estudiantes por conocer los museos?
– En la escuela rural de La Aguada, donde he trabajado por más tiempo, he percibido que los niños, al conocer su territorio, la relación entre flora, fauna y geografía se dan cuenta de que tienen un gran tesoro que deben cuidar. Y esto también mejora su autoestima. Ello se puede evaluar, porque cada vez son mejores estudiantes. Los alumnos negados, esos considerados problemas, han comprendido, al hacer el taller de museología científica, el valor que tienen asignaturas como Lenguaje y Comunicación y Matemática; han entendido que el conocimiento de la educación formal lo pueden incorporar a la museología. Una alumna del colegio ingresó a estudiar con gratuidad la carrera de Kinesiología en la Universidad Austral y ha sido una gran satisfacción.
– Algunas personas suelen asociar los museos a fósiles. ¿Cuál es la riqueza de estos recintos?
– Los museos hoy día cuentan con imágenes interactivas y videos, algo que no existía cuando yo era más joven. Los niños pueden conocer y descubrir en ellos el mundo de las ciencias naturales, de la astronomía, física, química e historia. Y también pueden moverse, desplazarse, preguntar y tocar.
Fondos para poder viajar a conferencia en Milán
– ¿La iniciativa del museo escolar debería replicarse en otras ciudades?
– Esta experiencia de museo escolar existe solo en esta parte del territorio. Postulamos este proyecto a fines de enero pasado al Consejo Nacional de la Cultura para participar en laConferencia Anual del International Council of Museum (ICOM), que se realizará entre el próximo 3 y 9 de julio en Milán, y quedamos seleccionados. Chile es el único país seleccionado para compartir la experiencia de museo y educación. Para viajar necesitamos$15 millones, pero nos hemos topado con la triste realidad del financiamiento. Estamos juntando los pesos para costearnos los pasajes (los interesados en colaborar pueden escribir al correo martacerdauach.cl).
– ¿Qué proyectos tiene ahora que está jubilada?
– Actualmente tengo todo el tiempo del mundo y espero que se me brinden las oportunidades para trabajar en alguna escuela fiscal. Así podría impulsar el museo escolar, proyecto que tanto me apasiona.
¿Qué opinas de esta iniciativa? ¿Te gustaría crear un museo junto a profesores y estudiantes? Comenta con nosotros.

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