En Latinoamérica, Chile es el país que tiene la mayor tasa de alfabetización según un estudio realizado en 2015 por la Universidad Central de Coneccticut, Estados Unidos, que nos situó en el puesto número 1 de la región y el 37 del mundo. Significa que estamos bien en cuanto a porcentaje de población que lee y escribe, pero ¿los alfabetizamos de la forma correcta? A continuación, compartimos el análisis de la profesora Nell Duke, en Edutopia, donde señala cinco típicas prácticas de alfabetización que ¡no debemos usar!
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La profesora, demuestra por qué estos cinco puntos muy utilizados por los docentes para alfabetizar, sólo nos hacen perder el tiempo.
La lista de palabras para buscar en el diccionario
A los niños se les da una lista de palabras que deben buscar en el diccionario. Escriben la definición y, a veces, una oración con ella. ¿Cuál es el problema?
Sabemos hace mucho tiempo que esta práctica no ayuda a ampliar el vocabulario, como sí lo hacen actividades que involucran al estudiante con nuevas palabras que tengan la necesidad de aprender, por ejemplo el uso de mapas semánticos. Las investigaciones al respecto, han revelado que existen demasiadas técnicas más eficientes para enseñar vocabulario, tantos que ahora el único desafío es elegir uno solo.
Entregar premios por leer
Es muy común darles a los estudiantes premios como stickers, pulseras, incluso cupones para comida rápida, por completar las lecturas. ¿Cuál es el problema?
El hecho de que estos incentivos estén directamente relacionados con la lectura, hará que en el futuro leer sea una actividad poco atractiva de elegir por cuenta propia (Marinak & Gambrell, 2008). Y en realidad, lo que hacen es perjudicar la motivación por esta actividad. Si queremos motivar a nuestros alumnos a generarles un hábito lector, lo que podemos hacer es darles oportunidades para que interactúen entre sus pares, entregarles nuestra aprobación como docentes por una lectura no obligatoria realizada o crear lugares especiales en donde leer, entre otras estrategias que ayudarán a fomentarles el gusto por leer en el futuro.
Pruebas semanales de deletreo
Es común que los alumnos reciban una lista de palabras el lunes que deben estudiar para el viernes de esa semana ¿Cuál es el problema?
¡Quienes deletrearon bien el viernes, escribieron mal el lunes siguiente! Las investigaciones indican que es poco efectivo que todo el curso deletree las mismas palabras. En cambio, una técnica similar en donde los estudiantes deletreen diferentes palabras, enfocándose en el nivel de cada uno y analizando cómo se usan, es mucho más efectiva (Palmen & Invernizzi, 2015).
Lecturas en silencio
Los 15 minutos cada día para leer, la lectura silenciosa y todas las actividades que tienen que ver con dejar un momento de la clase para que los niños y profesores lean un libro de su gusto de forma independiente, parecen una grandiosa idea, pero no lo es.
Muchos estudios han demostrado que estas técnicas no fomentan la lectura. Para que este tiempo de la clase sea eficiente debe incluir instrucciones claras, asesoría del profesor a la hora de elegir un libro, retroalimentación a los estudiantes, y discusión, opiniones y actividades en relación a la lectura.
¡Castigado sin recreo!
Dejar a los niños sin recreo no beneficia en nada la lectura y la escritura.
Muchos estudios nos dicen que existe una estrecha relación entre la actividad física y el aprendizaje. Por ejemplo, una de las tantas investigaciones arrojó que tener un recreo antes o después de una clase, ayuda a que los niños estén más atentos y dispuestos a seguir aprendiendo (Fagerstrom & Mahoney, 2006). En el caso de los estudiantes con déficit atencional, luego de realizar actividad física, la expresión de sus síntomas se ve disminuida (Pontifex et al., 2012). Irónicamente son quienes se ven más afectados por este tipo de castigos. Existen muchas alternativas a los castigos que son más efectivas y no afectan la motivación ni la atención de los niños en las clases de lenguaje.
¿Son comunes este tipo de prácticas en Chile? ¿Cómo les enseñan a leer y escribir ustedes a sus alumnos? ¡Comenta y comparte en la comunidad Elige Educar!
Fuente: What Doesn’t Work: Literacy Practices We Should Abandon
Traducción: Victoria Cifuentes, Estudiante de Pedagogía en Inglés – USACH
