Viendo que sus alumnos tenían muchas dudas sobre la nueva normativa de etiquetado, la profesora Mónica Leal decidió transformarla en una oportunidad de aprendizaje. Así, acercando la contingencia a la realidad y contexto de sus estudiantes, integró alimentos, calorías y energía a los contenidos de ciencias de sexto básico.
.
Desde el pasado 27 de junio comenzó a regir la nueva Ley de etiquetado, que prohíbe en los colegios la venta de alimentos con concentraciones nocivas de ciertos nutrientes. Así, y como te lo contamos hace unas semanas, las comunidades educativas han comenzado a aplicar los cambios necesarios para cumplir la norma.
Pero más allá del debate sobre qué pueden comer o no los alumnos, una vez más nuestros profesores nos demuestran que es posible transformar la contingencia y los temas del momento en una oportunidad de aprendizaje, acercándolos al contexto y la realidad cotidiana de los estudiantes. Es el caso de Mónica Leal, profesora de educación básica del Colegio Pedro de Valdivia de Santiago Centro.
Energía, alimentos y calorías
Viendo que sus alumnos tenían muchas dudas sobre la nueva ley, esta profesora Mónica decidió hacer algo. “Llegaban con un paquete de galletas que tenía tres discos pare negros, y se complicaban porque no sabían si comerlo o no. Así que les pedí que en las vacaciones averiguaran más sobre la ley, entraran al sitio del Ministerio de Salud y conversaran con sus papás sobre el tema para tomar conciencia”, señala la profesora.
En tanto, la docente sistematizó la información del etiquetado y planificó cómo incorporarla a la unidad de Energía de sexto básico del segundo semestre. Así, alimentos, calorías, azúcares y grasas comenzaron a ser parte de las habilidades que buscaba desarrollar en sus alumnos. “A través de la tabla nutricional que viene en los etiquetados, los estudiantes pueden aprender sobre lo que están comiendo y cómo eso se transforma en energía para el cuerpo humano”, afirma Mónica Leal.
Además, en agosto, se desarrollará en el colegio la Semana de las Ciencias, donde profesores y alumnos van a hablar sobre el etiquetado de una manera cercana a través de diferentes actividades. “Hasta con un desayuno saludable se puede llevar a la práctica este conocimiento. Es importante que no se quede sólo en la teoría o el papel, o que se vea como una prohibición, sino como una invitación a crear conciencia de una alimentación más saludable”, apunta la profesora.
Números y porciones
No sólo desde las ciencias se puede transformar la ley de etiquetado en una oportunidad de aprendizaje, sino también desde las matemáticas. Calcular porciones, cuántas calorías puedo consumir o dividir los alimentos ayudan a reforzar las operaciones matemáticas y hablar en otras unidades de medida, como los gramos.
“Es fundamental promover el aprendizaje desde una experiencia cotidiana. Por ejemplo, ahora los alumnos traen colaciones más saludables y se sorprenden cuando un alimento no tiene ningún disco pare negro. Están leyendo, informándose y formando una nueva cultura. Además, han tomado conciencia sobre las cifras de sobrepeso y obesidad”, comenta Mónica Leal.
.
¿Qué otra oportunidad de aprendizaje crees que se puede generar a partir de la Ley de etiquetado? ¿Cómo podemos seguir aprovechando esta normativa? ¡Comparte y comenta con la comunidad Elige Educar!

