Cómo una escuela pública se transformó gracias a la música - Elige Educar

Cómo una escuela pública se transformó gracias a la música

Inicio » Comunidad escolar » Cómo una escuela pública se transformó gracias a la música

Cómo una escuela pública se transformó gracias a la música

¿Te imaginas que los integrantes de un reconocido grupo musical te enseñen a tocar diferentes instrumentos? Esto, y mucho más, sucede al interior  del colegio Artístico Sol del Illimani, una escuela pública ubicada en la zona sur de Santiago (Chile).

Escrito por: Mauricio Arias

mayo 8, 2016

Foto:

Elige Educar, Sabino Aguad

¿Te imaginas estar en clases y que de pronto llegue a tú colegio el cantante Joan Manuel Serrat, la artista Meshell Ndegeocello, el baterista Carlos Figueroa Salazar, o el conjunto de cueca de Daniel Muñoz y Los Marujos? Es más, ¿te imaginas que todos los días el grupo Inti-Illimani te enseñé a tocar diferentes instrumentos en el taller de música?

Todo esto sucede desde el 2014 en el Colegio Artístico Sol de Illimani, establecimiento científico-humanista de la comuna de La Florida, con cerca de un 80% de Índice de Vulnerabilidad Escolar (IVE), que busca en la música y las artes una herramienta para mejorar el aprendizaje de sus estudiantes. El proyecto educativo está a cargo de la municipalidad, mientras que el grupo Inti-Illimani participa en la docencia, la gestión y extensión del colegio.

“Nosotros teníamos el interés de participar en un proyecto en educación, pero desde el lado de la academia. Fue un desafío tremendo enfrentarse a un proyecto con todo lo que significa instalarse dentro de la educación pública de Chile. Además, decidimos hacer esto para era que el colegio se convirtiera en un polo cultural para la comunidad”, señala César Jara, guitarra, charango, bajo y voz de Inti-Illimani.

Antes de llamarse Sol del Illimani, el colegio era la Escuela República Dominicana. En 2012, la municipalidad decidió el cierre de la escuela debido a las bajas matrículas, por lo que parte de la comunidad educativa decidió tomarse el establecimiento durante casi un año. En ese contexto, en octubre de 2013, el alcalde se acercó a Inti-Illimani, que estaba haciendo unos talleres en La Florida, con la idea de reabrir el colegio pero con un proyecto artístico.

Colegio Artístico Sol del Illimani. Fotografía: Sabino Aguad, Elige Educar

La música como herramienta de aprendizaje

El proyecto se traduce en el plan de formación artística. Desde tercero básico a cuarto medio, los alumnos participan en el área de artes musicales, donde eligen un instrumento musical para tocar, tienen teoría musical, práctica auditiva y conjunto instrumental. En estos talleres, los miembros de Inti-Illimani son sus profesores, así como docentes de pedagogía en música con especialización de instrumento.

En el área de artes escénicas, los alumnos pueden participar de danza o teatro. Estos talleres están integrados dentro del horario de clases en las horas de libre disposición, y no al final de la jornada. A diferencia de otros colegios artísticos, no existe una selección por talento. “El foco está en el proceso de educación a través del arte, más que formar artistas”, afirma Cristina Hidalgo, directora del colegio.

“Hemos tenido una experiencia súper rápida y se han producido muchas cosas que no sospechábamos, como una aceptación de los apoderados, una mejora en la convivencia escolar y un aumento de las matrículas. Partimos con 200 alumnos y ahora vamos en 400, o sea que aumentamos en un 100% la matrícula en dos años. Ese aumento no es solo por alumnos de la comuna, sino de otros lados como Lo Prado, Ñuñoa o Peñalolen que vienen por el proyecto artístico. Incluso, un alto porcentaje de los niños viene de colegios particulares subvencionados. Sabíamos que el marketing de que Inti hiciera clase iba a ser atractivo, pero no que significara un aumento tan grande en la matrícula.”, cuenta César.

Colegio Artístico Sol del Illimani. Fotografía: Sabino Aguad, Elige Educar

Uno de los principales desafíos fue hacerles entender a los alumnos que el colegio era científico-humanista, con un sello artístico, por lo que el resto de las asignaturas eran igual de importantes. Con el tiempo, esa idea se fue arraigando y la música y el arte sirvieron para mejorar la convivencia y la inclusión.

“Nuestros estudiantes vienen con mochilas culturales distintas. No es lo mismo un alumno que estuvo en un muy  buen colegio subvencionado y otro que tiene un vacío, por lo que aquí la inclusión es efectiva. Todos se acompañan, se unen y eso es muy enriquecedor. Ahora, nuestro desafío es perfilar un modelo pedagógico firme y, por otro lado, aumentar la oferta artística. Lo importante es relevar el desarrollo artístico como un aporte al desarrollo personal. El arte es una herramienta que apoya al niño para desarrollar ciertas habilidades y destrezas para que el día de mañana pueda desenvolverse en el ámbito que sea”, afirma la directora.

Colegio Artístico Sol del Illimani. Fotografía: Sabino Aguad, Elige Educar

¿QUÉ TE PARECIÓ ESTA NOTICIA?

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (7 votos, promedio: 4,86 de 5)
Cargando…
2018-05-03T11:21:46+00:00 mayo, 2016|Comunidad escolar|Comentarios desactivados en Cómo una escuela pública se transformó gracias a la música