A continuación, les presentamos la nota que Elena Aguilar, autora del libro “El arte de liderar”, escribió en Edutopia acerca del impacto que generan en los estudiantes las preguntas que les hacen los profesores sobre su vida y el tipo de aprendizaje que están teniendo.
Elena dice que los niños –que como docente ves todo el año delante de ti– tienen la información más útil que podrías obtener para ayudarte tanto a llegar a ellos, como a educarlos, a involucrarlos en su enseñanza y a lograr tener un fantástico año escolar en conjunto.
¿Qué preguntar exactamente?
La autora entrega ejemplos de algunos cuestionamientos que puedes hacerles a niños de todas las edades.
- ¿Cuál podría ser la cosa más útil para mí que deba conocer de ti como estudiantes?
- ¿Qué desearías que fuera diferente en el colegio?
- Describe un momento del año anterior en que te sentiste realmente involucrado en tu aprendizaje. ¿Por qué crees que ese momento fue positivo para ti?
- ¿Qué crees que tus profesores piensan de ti, y qué desearías que ellos pensaran?
- Dime acerca de un profesor que sientas que te conoció bien durante el año pasado. ¿Qué tipo de estudiante fuiste en su clase? ¿qué hizo para conocerte?
- Si pudieras construir una escuela, ¿cómo sería?
- ¿Qué te gustaría que yo, como profesor, te preguntara para ser un buen docente para ti?
- ¿Qué hace que un fin de semana sea grandioso para ti?
Cuando hacemos preguntas, y estamos genuinamente curiosos sobre las respuestas de los estudiantes, comunicamos un deseo auténtico por conocerlos, por saber quiénes son más allá de las notas de sus pruebas o lo que otros profesores pueden compartir sobre ellos. El preguntar y el escuchar silenciosamente manifiesta cuidado y preocupación por nuestros estudiantes.
¿Cómo preguntar?
Elena manifiesta las numerosas formas en que, como educador, puedes obtener respuestas a tus preguntas. Idealmente, sugiere sentarse con cada uno de los estudiantes por cinco minutos o más y escucharlos. El contacto uno a uno puede ser una poderosa oportunidad para conectarse.
En caso que eduques a decenas o cientos de niños, claramente esto será difícil. Las encuestas pueden servir para recolectar esta información, a pesar de que necesites hacer algo para que los ellos sepan que has leído y escuchado sus respuestas. Aguilar dice que eso se puede lograr compartiendo la síntesis de dichas respuestas con toda la clase, diciendo por ejemplo, “el 65% de ustedes desearía que los profesores no enviaran tareas para la casa”.
Al momento de preguntar a los estudiantes, lo más importante es hacerlo con el corazón y la mente abierta y con la voluntad de oír lo que sea que ellos quieran decir, al igual que escuchar lo que no sea dicho. Es común que los niños más grandes hayan tenido experiencias negativas en sus colegios porque han sentido que los profesores no los escuchan. Todos merecemos ser escuchados, y hay que tener claro que el escuchar es una de las formas más poderosas para conectarnos con otros.
¿Qué les has preguntado a tus estudiantes? ¿Qué otras cosas podrías consultar? ¡Comenta y comparte en la comunidad de Elige Educar!
Fuente: Edutopia – When We Listen to Students
Traducción: Claudia Reyes, Estudiante de Pedagogía en Inglés – UMCE
