El nombre de Amanda Labarca se ha escuchado con fuerza estos días. Hoy se realizó la ceremonia para poner su nombre en la que, hasta ahora, era la calle Almirante Gotuzzo (ubicada entre las calles Teatinos y Amunategui, comuna de Santiago), y a la actividad no sólo asistieron las más altas autoridades comunales y del Ministerio de Educación, sino que incluso fue liderada por la Presidenta de República, Michelle Bachelet.
¿Pero quién fue Amanda Labarca y por qué su legado concita tanta atención? Hablar de esta profesora no sólo es referirse a uno de los más grandes aportes de una mujer a la educación del país, sino además a un referente en la historia de la lucha de las mujeres chilenas por su verdadera inclusión en la sociedad. Así lo planteó la Presidenta Bachelet, señalando para el diario La Tercera que “sus enseñanzas siguen plenamente vigentes y podemos aprender mucho de ella. Me refiero a su preocupación por el adelanto de la mujer en todos los ámbitos de la vida pública y privada […]. Por eso perseveramos, a pesar de las críticas de quienes no quieren que nada cambie, en hacer de la educación un espacio de inclusión pero a la vez de construcción ciudadana”.
Por eso, en una semana donde estaremos recordando el inmenso aporte de las #MujeresEnLaEducación, compartimos con ustedes la biografía de Amanda Labarca elaborada por sitio web Memoria Chilena, donde se detalla el trabajo que realizó desde su juventud para, desde la educación y las políticas públicas, abrir paso a la mujer en cada ámbito de la sociedad chilena.
[bctt tweet=”Mucho más que el nombre de una calle: el enorme legado de Amanda Labarca https://goo.gl/hR2uFb @eligeeducar “]
¿Quién fue Amanda Labarca y cuál es su legado?
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Amanda Labarca nació el 05 de Diciembre de 1886 en Chile. Hija de una familia humilde fue bautizada como Amanda Pinto Sepúlveda.
A los 15 años se graduó como de Bachiller en Humanidades. Trabajó como profesora primaria en el Santiago College, donde además se desempeñó como secretaria asistente de la dirección. Tras conocerse el secreto romance que tenía con el escritor Guillermo Labarca Huberston, su madre la obligó a casarse con él. Tras esto, Amanda tomó como propios ambos apellidos de su marido y dejó de contactarse con su familia.
A los 18 años obtuvo el título de profesora de Castellano. Al año siguiente fue nombrada subdirectora de la escuela Normal Nº 3, hasta 1909, año en que publica su primera obra Impresiones de Juventud.
Se impregnó de las ideas feministas europeas cuando estudió en Universidad de Columbia y La Sorbona, participando activamente a través de la educación como herramienta insustituible, impulsando tertulias femeninas en el Palacio Urmeneta, aquí nació el Círculo Femenino de Estudios.
En 1915, publica Tierras Extrañas, su segunda obra, con la que debe enfrentar círculos masculinos muy cerrados, pero con el que finalmente ganó muchísimo respecto y reconocimiento. Debido a esto, el Presidente de la República, J.Luis Sanfuentes, la nombra directora del Liceo Número 5.
En 1919, publica su tercera obra La Educación Secundaria y durante 1927 y 1931 fue la jefa de la Dirección General de Educación Secundaria del Ministerio de Educación. Creo las Escuelas de Temporada de la Universidad de Chile y en 1939, publicó La Historia de la Educación en Chile y La evolución de la Segunda Enseñanza. Amanda Labarca dicta cursos y seminarios en toda América y promueve la función social de la educación, haciendo aportes en las “Bases para una Política Educacional”
En 1940 publica La Educación Decadente, en 1945 Desvelos del alma y un año después fue nombrada representante de Chile ante las Naciones Unidas; y fue jefa de la sección de status de la Mujer, en 1947.
En 1964 fue distinguida como miembro académico de la Facultad de Filosofía y Educación de la Unviersidad de Chile y en 1969 de la Academia de Ciencias Políticas, Sociales y Morales del Instituto de Chile.
Antes de morir, dedico sus días a la escritura de numerosos estudios y artículos de prensa en El Mercurio, relacionados con la educación y la mujer.



