Escuela América en Ránquil, Región del Biobío:
Una invitación a discutir que estimula el interés por aprender
lunes, 16 de enero de 2017
SEBASTIÁN HENRÍQUEZ
Educación
El Mercurio
Con un programa de debates para todo el establecimiento, los niños de primero a cuarto básico de este colegio de Checura, en la provincia de Ñuble, lograron revertir los malos resultados en Lenguaje e interesarse por otras materias.
“Creo que con los que somos acá en Chile alcanza, ¿para qué debiera venir más gente?”. Uno de los alumnos del 3° básico se ha puesto de pie en la tarima que se montó en el patio de acceso a la Escuela América, en Ránquil, Región del Biobío, y dirige la frase a los cincuenta compañeros de otros cursos y profesores que lo escuchan, sentados ordenadamente.
Después mira al moderador de la conversación y confirma que le ha dado la palabra a su compañera de al lado.
Y es que el tercero básico está dividido en dos: una mitad del curso está a favor de la llegada de inmigrantes al país, la otra, tiene reparos. Los diez alumnos del nivel han pasado las semanas precedentes preparando el tema y estudiando los argumentos que sostienen cada postura para presentar un debate al resto del colegio. En esta escuela todos discuten al menos una vez en el semestre; los 66 alumnos del establecimiento forman parte de un programa de debates.
El moderador, Carlos Fuentealba, le da el pase a su compañera Bárbara González.
“No te olvides que en 20 años la población de Chile habrá envejecido y necesitamos jóvenes para mantener el camino del desarrollo”, dice. Damián mira al resto de los niños en la tarima y les dice que se acabó el tiempo, y presenta las conclusiones.
“Chile va a enfrentar muchos desafíos con una población que envejece. ¿Quién va a cuidar a los viejos si no hay gente joven? Puede que sea complicado, que haya que hacer un esfuerzo al principio, pero a la larga es bueno para todos cuando los migrantes vienen al país y son un aporte”, concluye Damián.
La iniciativa se aplica en todos los niveles, incluso en el prebásico, y surgió de una conversación entre la directora del establecimiento, Bernarda Meza, y la profesora Marisol Parra.
“En los diagnósticos nos dimos cuenta de que los alumnos venían con un déficit en el área de Lenguaje, sobre todo en lo que respecta a la capacidad de argumentar una idea, una opinión”, cuenta Meza.
“Los niños de acá son tímidos, no hablan mucho. Ahora, claro, eso ha ido cambiando”, agrega Parra.
La escuela queda en Checura, un sector rural justo en el límite de las comunas de Ránquil y Coelemu. La mayoría de los apoderados son pequeños viñateros o trabajan en la industria forestal. Y gran parte de las mamás llevan pequeños negocios o son dueñas de casa. El índice de vulnerabilidad del colegio es de 94,1%, explica Meza.
Los buenos resultados hicieron que este colegio municipal fuera seleccionado para ingresar a la Red de Escuelas Líderes de Educación en Pobreza, una iniciativa que impulsan Fundación Chile, Fundación Educacional Arauco, Minera Escondida y “El Mercurio”, con el objetivo de destacar establecimientos que desarrollan proyectos innovadores que contribuyen a mejorar la calidad de la educación en contextos vulnerables.
Con opinión
Según las docentes, desde que comenzaron con el programa de debates, no solo han mejorado los resultados que arrojó el diagnóstico de Lenguaje. En otras asignaturas, como Ciencias o Matemáticas, también se han visto mejoras. “Los niños preparan los temas con interés, y se ponen a buscar información”, dice Parra. Los temas se eligen de acuerdo con cada nivel, y se busca mezclar el contenido de los programas del Mineduc, con las vivencias de los alumnos o con temáticas que puedan conocer a través de los medios de comunicación.
La inmigración en Chile, las responsabilidades de padres y madres en el hogar y la contaminación son algunos ejemplos.
Los debates ya forman parte de la cotidianidad del colegio. En el patio techado permanece siempre la tarima donde los alumnos discuten, y si ahí no hay niños conversando y discutiendo, en las salas de clases hay grupos de niños preparándose en algún tema.
“Esto partió solo para Lenguaje. Pero nos dimos cuenta de que las ganas con que los niños estudiaban los temas para debatir hacen que la metodología sea ideal para que se incorporen contenidos de Ciencias, por ejemplo”, dice la profesora Parra.
“Además, pasó otra cosa. Los niños de acá empezaron a valorar más la conversación con los papás”, cuenta la directora.
“Nos ha pasado mucho que los egresados, que tienen que terminar su enseñanza media afuera, carecen de herramientas para incorporarse a un grupo y plantear su opinión. Esperamos que eso vaya cambiando, que sean chicos capaces de aprovechar sus oportunidades”, finaliza Bernarda Meza.

El Mercurio
Fuente: El Mercurio, Educación
