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De cómo ocupo la cocina para enseñar ciencias

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De cómo ocupo la cocina para enseñar ciencias

Escrito por: Equipo Elige Educar

abril 17, 2016

Por Esteban Arenas, Profesor de Física
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¿Sabía usted que el tiempo que cocina los fideos afecta cuánto te pueden hacer engordar? Así es, el tiempo de cocción de los fideos afecta su “índice glicémico”, que no es otra cosa que el tiempo en que esas calorías de los alimentos se transforman en grasa.

Hace muchos años el conde de Rumford, un inglés para quien la cocina era un tema de profundo interés científico, se sirvió -o más bien le sirvieron- (recuerde que era un conde) una sopa cremosa. El conde miró la sopa y sintió que estaba fría por encima. Antes de quejarse con su empleada, metió la cuchara a la sopa, la probó y se quemó la lengua. Ésta, así como muchas otras experiencias (muchas ellas en la cocina), lo llevaron a reformular las teorías acerca de cómo se produce, transmite y transforma la energía térmica (además de hacerlo revolver la sopa antes de tomársela).

El estudio de nuestro mundo es el motor de la ciencia, sobre todo de la ciencia escolar. En ese sentido, la cocina es un lugar ideal para aprender ciencias. Aprendemos sobre conductividad térmica al tomar el mango de un sartén con un paño y no con la mano. Aprendemos sobre convección al calentar agua en la cocina. Aprendemos sobre la combustión y sus procesos al encender el carbón de un asado.

A propósito de asados, un consejo: no corte la carne inmediatamente al sacarla de la parrilla. Las grasas estarán líquidas y se caerán de la carne si no espera un poco. Si espera unos minutos las grasas coagularán (se espesarán) y se mantendrán en la carne al cortarla. Así, evitará que ésta se seque y quedará, además, mucho más sabrosa. La paciencia es propia de un buen asador. No tema que la carne se enfríe un poco. Al igual que la sopa del conde, puede estar fría por fuera, pero seguirá mucho tiempo caliente por dentro.

Hace algunos años hice un taller que llamamos “Cocina para científicos solteros”. El objetivo era simple: por un lado, que mis estudiantes aprendieran a cocinar cosas básicas para defenderse en la cocina. Por otra parte, quería mostrar cómo muchos procesos físicos, biológicos y químicos pueden observarse (y degustarse) desde algo tan cotidiano como es cocinar. El resultado: estudiantes motivados, entretenidos y felices. Una cosa es hablar sobre los procesos reproductivos de las bacterias y los factores que los afectan, y otra cosa es lograr que el pan te suba… ¿o es lo mismo?.

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 Y tú, tal como describe el profesor Arenas, ¿has enseñado o aprendido algo a través de la cocina?¡Cuéntanos tu experiencia!, y ayúdanos a visibilizar cómo nuestros docentes logran complejos aprendizajes a través de lo simple y cotidiano.

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2016-09-24T19:50:50+00:00 abril, 2016|Noticias|Comentarios desactivados en De cómo ocupo la cocina para enseñar ciencias