Todos los días, los profesores, padres y apoderados se enfrentan al bullying de diferentes formas, ya sea en el colegio o en la casa. Sin embargo, esta práctica de acoso escolar no se genera necesariamente de manera física o presencial ante la víctima, sino también de manera virtual.
Se trata del llamado ciberbullying, que en muchos casos es más frecuente que el acoso escolar presencial. Según el sitio “Ciberbullying”, esta práctica consiste en el uso de los medios tecnológicos, como internet, telefonía y videojuegos online, para ejercer acoso psicológico entre iguales. Así, el acoso virtual es cualquier práctica que atormente, amenace, hostigue, humille o moleste a un tercero.
Como el ciberbullying depende de las redes sociales, o de teléfonos con acceso a internet, se puede manifestar de diversas maneras. Desde un mensaje de WhatsApp amenazante, publicación de mentiras o fotos falsas en Facebook, o insultos en Twitter. En casos extremos, puede derivar en la creación de perfiles falsos para perjudicar a la víctima, o incluso hackear el correo electrónico para acceder a su información.
Anonimato
Según el sitio “Educar Chile”, el acoso virtual es especialmente preocupante por la no percepción directa e inmediata del daño causado, pero sobre todo por el anonimato de los victimarios. En muchos casos, el anonimato de las redes sociales y la tecnología funcionan como un “escudo” para favorecer actitudes agresivas y amenazantes.
El mayor grado de agresividad en el ciberbullying se explica porque, a diferencia del bullying presencial, no está limitado a una posible sanción directa del entorno de profesores y apoderados. “Muchos creen que porque están a kilómetros de distancia, el contenido del mensaje puede tener incidencia como una simple broma, o que la consecuencia es menor. Pero no es así”, explicó Pablo Ugarte, psicólogo educacional, a “La Tercera”.
Además, como en el ciberbullying no hay un contacto cara a cara, disminuyen los sentimientos de culpa o arrepentimiento del victimario. Por otro lado, en el acoso virtual la envergadura física de un niño o adolescente sobre otro no es un factor que influya en la decisión de realizarlo.
El perfil de quienes lo sufren
La imagen del niño fuerte y popular acosando en el colegio al que le va bien no necesariamente se repite en el ciberbullying, ya que en el acoso virtual la víctima suele ser alguien que todos conocen.
“El ciberbullying no suele practicarse en contra de niños que no tienen amigos, porque ‘nadie los conoce’. A los victimarios no les sirve hacerlo a alguien que no tiene amigos en las redes sociales. Si en el bullying el popular acosa a los inteligentes, en la mayoría de los casos de ciberbullying es el niño popular la víctima de acoso“, dijo Grace Toledo, directora ejecutiva de la Corporación Respétame, a “La Tercera”.
En tanto, la ONG española Protégeles señala que en algunas ocasiones el ciberbullying tiene como consecuencia que el acoso se perpetúe durante toda la jornada de la víctima. Así, una jornada de un niño en el colegio puede comenzar con un acoso presencial y luego continuar en el hogar, o en las horas de estudio y descanso, causando un daño mucho mayor.
¿Cómo prevenir y enfrentarlos?
A continuación, te presentamos algunas estrategias que elaboró el sitio “Universia” para que víctimas, profesores y padres puedan enfrentar estos casos.
- Restringe el acceso a tu información personal en todas las redes sociales que tengas presencia.
- No aceptes invitaciones o solicitudes de amistad de desconocidos.
- No facilites datos personales a terceros.
- Visita sitios seguros y no te suscribas a boletines o promociones que parezcan sospechosas.
- No contestes a las provocaciones.
- Reporta los comentarios o publicaciones abusivas con las herramientas que entregan las propias redes sociales.
- Guardas las pruebas: no es necesario que leas los mensajes, pero respáldalos para tener evidencia.
- Si quieres realizar una denuncia, conversa con tus padres o apoderados.
Al igual que el bullying presencial, el ciberbullying es un problema que afecta a miles de niños no sólo en Chile, sino que en todo el mundo. Por eso el trabajo de las comunidades educativas en torno a este tema es tan fundamental para prevenir y contrarrestar los efectos que el bullying puede generar en los niños y jóvenes, y que pueden afectarlos durante toda la vida. ¡Comparte y comenta con la comunidad Elige Educar!

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