El 19 de abril celebramos el Día Mundial de la Bicicleta y, para conmemorarlo, les compartimos una innovadora iniciativa impulsada en un colegio en Canadá: los “bici-pupitres”.
La idea, implementada por el Colegio Des Cèdres de la ciudad de Laval, en Quebec, surgió porque uno de los mayores problemas de ese establecimiento era la falta de concentración e hiperactividad de sus estudiantes. Para sobrellevar la situación y lograr que los profesores pudieran enseñar, se les ocurrió llevar todos los beneficios de la bicicleta al interior de las salas de clase, creando los “bici-pupitres”. Se trata de una mesa igual a los pupitres que se encuentran en muchos colegios, pero con pedales y un asiento de bicicleta, que permite que los alumnos pedaleen mientras están en clases; una especie de bicicleta estática con banco de colegio.
En una nota de prensa publicada en www.lainformación.com, la doctora Annick Vincent, pediatra especialista en trastorno por déficit de atención, explica que los niños aumentan profundamente su atención en clases cuando están realizando algún ejercicio físico. “Esta habilidad cognitiva mejora sustancialmente cuando están realizando o han realizado una actividad motora importante. Ninguna pastilla cura el déficit de atención, sólo controla los síntomas. Y si hacer ejercicio también consigue lo mismo, no veo por qué no podría llegar a ser otra forma de terapia válida”.
En el artículo, los profesores entrevistados confirman lo que dice la doctora Vincent. “Los niños se suben al pupitre y pedalean 15 minutos sin parar. Después parecen mucho más relajados. Creo que atienden mejor y no perturban la dinámica de la clase”, explica uno.
Esta original iniciativa para el aula supo aprovechar los innumerables beneficios de la bicicleta. Como vemos, no sólo pueden ser parte de nuestras calles, sino también pueden ser parte de nuestras escuelas, apoyando los aprendizajes ¿Qué opinan de la idea de este colegio en Canadá?; ¿en tu escuela han integrado la bicicleta de alguna manera? ¡Cuéntanos!
