Teresa Narey es una educadora de Pittsburgh, Pensilvania. Como profesional reconoce la importancia de la educación en los primeros años de vida y según explica en NAEYC, muchos otros están reconociendo su labor como algo prioritario. Desde su experiencia personal, las familias se están empezando a cuestionar muchos aspectos de la educación en la primera infancia; desde, quiénes son las educadoras al frente de este trabajo, hasta cuál es la misión y visión de quienes trabajan en este nivel. Las expectativas puestas en los profesionales de la primera infancia están creciendo y esto se debe a que los estándares de calidad también han aumentado. Y es extraordinario, pues el objetivo es permitir que los niños, en sus primeros años de vida puedan tener acceso a una educación de calidad que despliegue al máximos sus capacidades, todo ello desde un enfoque de derecho.
Con esto en mente, dice Narey, es importante que los y las educadoras fomenten la importancia de su trabajo evidenciando las habilidades únicas y especializadas con las que cuentan para poder garantizar aprendizajes de calidad en la primera infancia. ¿Cómo hacerlo? Narey comparte en NAEYC ocho estrategias para demostrar la preparación que un educador tiene y cómo utiliza este profesionalismo a la hora de enfrentar desafíos en un campo que está en constante cambio. Estas estrategias, son además ideales para seguir trabajando en tu desarrollo como profesional:
1. Portafolio
Narey sugiere que desarrolles un portafolio profesional donde puedas ver tu crecimiento a nivel profesional. Se trata de una evidencia física de tu éxito y tu impacto.
2. Una declaración
Escribe una declaración con tu filosofía de enseñanza. Según explica la educadora, algunos expertos dicen que desarrollar una declaración filosófica puede ser un elemento fortalecedor pues te ayuda a clarificar tus valores y prácticas. Es, en otras palabras, una forma de recordar por qué elegiste la educación inicial como profesión y cuáles son tus objetivos.
3. Redes profesionales
Haz parte de una red de profesionales o una organización que apoye los intereses de los educadores impulsando cambios educativos y apoyando las buenas prácticas.
4. Compartir
Comparte tus conocimientos creando instancias de participación con otros educadores. Estos espacios son ideales para discutir aspectos sobre el desarrollo profesional y las experiencias. Permite que tus colegas conozcan tus conocimientos y cómo estos pueden impactar en el aprendizaje de los niños.
5. Apoyar cambios
Impulsa y apoya movimientos o proyectos que trabajen por mejorar la educación en la primera infancia. Puedes hacerlo también escribiendo cartas a los tomadores de decisiones con preguntas claves o reflexiones con tus preocupaciones y necesidades.
6. Liderar discusiones
Lidera discusiones en grupo sobre temas de la educación temprana. Recolecta información o artículos con respecto a diversos aspectos de la temática e invita a tus compañeros a discutir los temas para encontrar posibles soluciones.
7. Solicitar financiamiento
Muchas comunidades carecen de los fondos que quieren o necesita. Por eso, la docente sugiere presentar solicitudes de financiamiento. Eso, según ella permite cultivar asociaciones comunitarias para toda la vida.
8. Educar a las familias
La información de las familias es todo. Cuando los padres entienden la conexión entre el juego y el aprendizaje, entre otras cosas propias de la educación inicial, se convierten en socios del esfuerzo, un esfuerzo enfocado en brindar una educación de alta calidad.

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