Recientemente, la escuela Corona Del Mar Middle School en Newport Beach, California, aplicó una nueva política que parece revolucionaria para la época: se prohibió el uso de celulares a la hora del almuerzo (excepto en ciertas áreas designadas). ¿Por qué? En el colegio consideran que esta prohibición es necesaria para reducir el uso de redes sociales y dispositivos móviles para convertir a los estudiantes en niños que en lugar de estar con sus caras apuntando hacia abajo, se comunican con otros, se ríe e interactúan entre ellos cara a cara.
Rebecca Gogel, directora de la escuela, asegura que para los estudiantes, utilizar sus teléfonos es una especie de “memoria muscular”.
En ese sentido, esta nueva regla ha sido un proceso de aprendizaje complicado, pues tal como lo menciona la directora al medio Los Angeles Time, “re-aprender es difícil”. Sin embargo, los estudiantes se han ido acostumbrando y la hora del almuerzo ahora es muy distinta a como solía ser un tiempo atrás. Hace un año, la mayoría de los estudiantes estaban anclados a sus celulares, poco hablaban entre ellos e incluso enviaban mensajes a personas que tenían muy cerca. Otros alumnos se agrupaban en torno a un celular y los estudiantes sin dispositivo móvil, por obvias razones, se sentían fuera de lugar.
Ahora, un 95% de estudiantes (841) con celulares están cumpliendo la regla y tanto la comunidad educativa como los padres, están felices.
Pero hay un hecho que vale la pena rescatar. Esta escuela no está totalmente libre de celulares. De hecho, los smartphones se utilizan a diario en la sala de clase como herramienta de trabajo complementario. Sólo al almuerzo, los celulares se apagan y se guardan. Luego, en clases y otros periodos de tiempo determinados, se vuelven a utilizar. Para regular bien los tiempos, Gogel asegura que se instalará un gran reloj público.
¿Qué dicen los padres y los alumnos?
Andi Racunas, madre de una alumna de 12 años estaba inicialmente preocupada pues su hija no tenía muchos amigos. Después de la medida tomada en la escuela, notó que su hija empezó a socializar más y a hacer más amigos. Para niños tímidos, asegura ella, los celulares son una herramienta para evitar la socialización, lo cual es preocupante. “Ellos acuden a su celular porque están nerviosos”, asegura Racunas. Por esta razón, la prohibición del celular a la hora del almuerzo, se ha convertido en un beneficio para su hija y seguramente para muchos otros niños.
Por otra parte, Megan Schafer, de 12 años, asegura que le gusta esta medida pues además de minimizar el cyberbullying y la adicción al celular, es una herramienta para ayudar a sus compañeros en asuntos académicos. Además, disminuye el índice de accidentes pues los estudiantes ya no están poniendo atención al celular mientras caminan, sino que están reconociendo su entorno.
“Podemos ver más de nuestro mundo sin nuestros celulares. La clave es lograr acostumbrarse, pero pienso que es algo bueno a lo que hay que acostumbrarse”, asegura Megan.
Y tú, ¿qué opinas de esta medida?

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Donde trabajo no se ocupa el celular en toda la jornada y son niños muy felices ☺️