La UNESCO, junto otras agencias de las Naciones Unidas de Chile, desarrollaron una guía que busca dar herramientas que permitan guiar el proceso de enseñanza-aprendizaje en situaciones de emergencia. El material “Reconstruir sin ladrillos. Guías de apoyo para el sector educativo en contextos de emergencia”, desarrollado en el marco de un proyecto llamado “Sin Ladrillos”, está dirigido a diversos actores de las comunidades educativas y ofrece elementos generales para el desarrollo de políticas educativas en contexto de desastre e información sobre cómo facilitar la apertura lúdica del currículo en contextos de emergencia con el fin de contextualizar situaciones traumáticas y ayudar a los niños, niñas y jóvenes para que vuelvan a adaptarse a la rutina.
“En contextos de emergencia, aunque la infraestructura escolar se fragiliza y las condiciones escolares se precarizan, la potencia de la educación para transformar vidas se hace más importante que en cualquier otro momento. Contar con material que apoya a las y los docentes y a toda la comunidad, es lo que ofrecemos”, asegura Cecilia Barbieri (directora de la OREALC/UNESCO Santiago), justificando así, el aporte de esta guía.
Lo que ofrece la guía
El material que ofrece la UNESCO aborda cuatro áreas, políticas educativas, calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje, acceso y ambiente de aprendizaje, y por último, maestros y otros actores de la educación. A su vez, el material está organizado en los siguientes tres capítulos centrales:
1. Apertura lúdica de currículum
El objetivo de este capítulo es brindar algunas herramientas que permitan propiciar un retorno a la escuela desde una propuesta lúdica basada en prácticas corporales y artísticas que favorezcan el interés y la curiosidad de los estudiantes. La idea es que los alumnos puedan expresarse y construir aprendizajes significativos a partir de la expresión lúdica. ¿Cómo? Con propuestas que nacen principalmente de la Educación Física y la Educación Artística.
Las propuestas en esta parte de la guía están organizadas en seis bloques temáticos, pero no son excluyentes ni exclusivos. Tampoco tienen un orden de implementación pues buscan ofrecer diversos ejemplos que se puedan adecuar a múltiples escenarios y contextos. Lo más importante es contextualizar y escoger actividades que sean propicias para facilitar los aprendizajes de un modo más pertinente y significativo. Los bloques temáticos incluyen jugar con elementos, implementar juegos tradicionales, jugar a ser atletas, jugar a ser gimnastas e incluso crear un circo.
2. Soporte socioemocional
En esta sección de la guía se entregan herramientas para que docentes y otros actores puedan trabajar con niños, niñas y familias que se encuentran afectadas por una crisis determinada. Por eso, en primer lugar se entrega información propia de las situaciones de emergencia como los factores de riesgos, los síntomas en diversas etapas y actitudes que promueven la resiliencia. Además de esto se ofrece información con respecto al apoyo psico-social que se necesita en situaciones de emergencia y se comparten diferentes actividades orientadas en esta dirección. Dichas dinámicas o actividades se organizan en cuatro bloques temáticos: Aprender a calmarse, Ejercicios para concentrarse, Me reconozco y Generando vínculos.
3. Comunidades de aprendizaje
En este tercer capítulo, se entregan herramientas para estructurar el aula en función de la construcción de vínculos. Esto, con el objetivos de crear espacios más seguros y preparados para enfrentar emergencias. En otras palabras, esta sección de la guía ofrece una mirada de comunidad y colectividad entregando instrumentos para que los estudiantes trabajen y reflexionen sobre este tema y su participación dentro de dicha comunidad.
Las dinámicas para los estudiantes se organizan en torno a 2 bloques temáticos: Conocer mi entorno y Soy ciudadano. Cada uno de estos promueve el aprendizaje, la toma de conciencia sobre la realidad propia y la del entorno en que se encuentra la institución educativa. Esto quiere decir que las estrategias de la sección de esta guía buscan abordar las emergencias de manera preventiva.
“Seguir educando a pesar de las circunstancias, continuar aprendiendo para ayudar a la recuperación”.
Bajo esa frase la UNESCO ofrece una guía para enfrentar las diversas catástrofes que puede vivir una comunidad, tal como la que enfrentó la escuela Enrique Rébsamen de Ciudad de México. Sin duda, se trata de un gran material que todo docente o directivo debería leer para así estar preparados frente a situaciones de esta índole.

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