Camila Nieto es una estudiante de Gimnasio Los Caobos, un colegio ubicado a las afueras de Bogotá, Colombia, que en términos de innovación educativa está a la vanguardia. El PBL (Project Babes Learning) o el Aprendizaje Basado en Proyectos, es una de las metodologías más utilizadas por este establecimiento educativo que sin duda, está un paso adelante en la implementación de prácticas de enseñanza innovadoras que convierten a los estudiantes en agentes activos y en el centro de los procesos de aprendizaje. Camila, de 18 años, es justamente una de tantas alumnas que gracias a la visión de colegio, ha tenido la oportunidad de aprender a través de proyectos desarrollados para dar respuestas a problemas de la vida real.
Desde Educación Básica, hasta la Educación Media, cuenta Camila, el colegio se esfuerza por inculcar en ellos la metodología PBL.
De hecho, fue gracias a esto, que esta alumna estrella tuvo la oportunidad de trabajar en una idea que jamás creyó que se hiciera realidad. En su último año (grado 11), Caobos exige a sus estudiantes desarrollar un proyecto 100% investigativo, y aunque la selección del tema es libre, hay un requisito que se debe cumplir: el resultado final debe tener un sentido social. La realización de estos trabajos se deben hacer idealmente en grupos, sin embargo, quienes tienen una justificación contundente para desarrollarlos de forma independiente, pueden hacerlo. Camila ya había empezado a trabajar su idea con una persona externa al colegio, así que dentro del contexto académico, decidió continuar sola en la construcción de una solución a un problema vital.
El problema
Históricamente, el departamento de La Guajira en el extremo norte de Colombia, ha sufrido por falta de agua potable. Solo el 16,3% de la población rural e indígena wayúu tiene acceso al agua vital potable y solamente un 4% tiene acceso al sistema de saneamiento básico. Esto quiere decir que aproximadamente el 83% de las comunidades de la Guajira se suministra de fuentes de agua contaminadas y muchas de éstas tienen una infraestructura deteriorada que no provee el suministro de agua necesario para tener condiciones de vida dignas. La crisis humanitaria por falta de agua en la Guajira ha sido la causa de muchas enfermedades, problemas de desnutrición infantil e incluso pérdidas de vida. Preocupada por esta realidad, Camila se alió al español Gonzalo Arias, Vicepresidente Financiero de Diageo (compañía líder mundial en el segmento de bebidas alcohólicas premium), con quien anteriormente ya había compartido su motivación. El deseo de este alto ejecutivo por hacer labor social en Colombia y la ilusión de la estudiante por hacer realidad un proyecto de emprendimiento escolar, se convirtió en una fundación llamada Winner, un grantio de agua para los wayúu, que busca preservar la comunidad indígena wayúu, ofreciéndole una oportunidad de almacenamiento de agua potable.
El proceso
En el Aprendizaje Basado en Proyectos, el colegio colombiano le pide a sus estudiantes que trabajen junto a algunos asesores (profesores) en un marco teórico, una metodología, una justificación, antecedentes, el planteamiento de un problema y los objetivos, para finalmente llegar a un producto final que puede ser una presentación, un objeto tangible, un sitio web, una página en Facebook o en el caso de Camila, una fundación sin ánimo de lucro. Al final, un jurado evalúa todo el proceso: el cómo se hizo, el tema escogido, la investigación y el producto. Durante todo este proceso Camila trabajó de la mano con el empresario español y especialmente con tres de sus profesores: Wilson, quien la guió en todo el camino, Luz Estela que le ha dado gran valor a su idea y Gabriel Enrique Diago, director de tecnología e innovación del colegio, quien se ha encargado de visibilizar su proyecto en los medios de comunicación.
Winner
Uno de los pasos en la investigación consistió en viajar a la Guajira, donde Camila pudo vivir en carne propia la realidad de la comunidad wayúu. Inspirada por otro proyecto en África llamado Water for Life y por el trabajo de una organización llamada ACDI VOCA, la estudiante decidió seguir adelante en el desarrollo de esta propuesta, aliándose a esta organización. Así, motivada y apoyada por el colegio, Camila generó la unión de algunos agentes claves para la consecución de esta idea: la empresa privada, la ONG y la Alcaldía de Uribia en La Guajira.

La escuela como motor de arranque
“Necesitaba un motor de arranque para hacerlo y ese motor fue el colegio”, asegura Camila quien está convencida que sin el apoyo del colegio y las metodologías que trabajan a lo largo de todo el colegio, no hubiera podido desarrollar a fondo la idea de abastecer a La Guajira con agua. “Nos enseñan a pensar en grande y fuera de la caja para realizar las cosas con éxito. Nos enseñan a emprender para desarrollarnos como profesionales y crear soluciones a problemas reales”, dice la alumna.
Hoy Winner (nombre que nace de la palabra “win”, que significa agua en la lengua wayunaiki) es un sueño hecho realidad, un sueño que se gestó en el colegio como solución a un planteamiento escolar y que ahora podría convertirse en una organización clave para a través de diversos métodos, abastecer de agua a una comunidad que lo necesita.






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Excelente. Esto es un fruto de una educación integral pensada para formar hombres y mujeres que más allá de sus intereses personales se esfuercen por pensar en y trabajar por la comunidad. Que buen artículo.