La sala de clases pueden ser un lugar muy estresante para los niños que sufren la presión de sus pares o ansiedad social. Los efectos que acarrean esas sensaciones pueden traspasar el aula y convertirse en un problema mayor, pero se pueden enfrentar a tiempo. Son los docentes quienes saben cómo manejarlo y potenciar el desarrollo socioemocional en la sala.
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Los profesores son conscientes de estas preocupaciones y saben también que hacerles frente en el aula nunca ha sido fácil. Pero tienen la capacidad de promover un desarrollo social y emocional positivo, permitiendo que se reduzcan los comportamientos sociales negativos.
Por qué es importante el desarrollo social y emocional
De acuerdo al Centro de Desarrollo del Niño de la Universidad de Harvard, el entorno de relaciones de un niño en sus primeros años de vida puede moldear la arquitectura del desarrollo de su cerebro, creando circuitos que permiten influenciar su desempeño académico, su salud mental y sus habilidades interpersonales por el resto de sus vidas.
Muchas escuelas han adoptado programas estructurados para el desarrollo socio-emocional y de carácter que ayudan a cultivar estas habilidades. Pero existen otras maneras más informales de apoyar su aprendizaje en el aula y los profesores las utilizan a diario. Ellos establecen un clima en la sala propicio para este desarrollo desde el principio, además de reglas y expectativas claras y reforzadas a menudo, además dan prioridad a comportamientos tales como la bondad, la honestidad y la buena ciudadanía.
Los docentes hacen esto no sólo por el buen desarrollo futuro de sus estudiantes, sino que también porque saben que para sus alumnos ellos son modelos de conducta social efectiva en todo momento. Por eso es que intencionalmente enseñan habilidades tales como la resolución de conflictos y problemas.
3 maneras en que los profesores promueven el desarrollo socioemocional
Crean una estructura de aula consistente, pero basada en el juego: Jugar es un elemento integral del entorno académico, por lo tanto una de las formas más poderosas para nutrir este desarrollo en el aula es estableciendo rutinas que resulten entretenidas. Por ejemplo, los docentes usan canciones o juegos durante las actividades más desafiantes para los estudiantes para minimizar conductas negativas.
Enseñan y refuerzan la empatía: Ayudan a un niño a entender el comportamiento de las personas, sus sentimientos y pensamientos, como primer paso hacia el respeto y las relaciones con otros. Los profesores muestran empatía al confortar a un niño apenado o disgustado, o reconociendo de manera verbal los sentimientos de los estudiantes. Además, al otorgar un vocabulario emocional más amplio y enfatizando que todos tenemos sentimientos, los profesores pueden perfeccionan o fortalecen la empatía propia de los alumnos.
Enseñan activamente la resolución de conflictos: Cuando los niños comienzan a pelear o discutir, los profesores pueden intervenir como mediadores y resolver el conflicto por ellos mismos; pero es más beneficioso a largo plazo cuando esas oportunidades las usan para enseñar a los niños a resolver los conflictos. Además, los educadores modelan las habilidades de resolución de problemas a lo largo del día.
Este es un tema importante en el desarrollo de los niños, ya que les servirá para el resto de la vida y los docentes lo saben, por eso es que se preocupan tanto de potenciar estas habilidades en sus alumnos. Además, están conscientes de que son modelos a seguir por sus estudiantes y que lo son también su conducta y la relación que generan con los niños y sus pares. ¿Qué opinan? ¿Cómo es el desarrollo socioemocional en sus aulas? ¡Comparte y comenta en la comunidad de Elige Educar!
Fuente: Three Ways to Promote Social-Emotional Development in the Classroom
Traducción: Claudia Reyes, Estudiante de Pedagogía en Inglés – UMCE
Editado por Elige Educar

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