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Neurociencia: ¿Qué pasa en el cerebro de un niño bilingüe?

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Neurociencia: ¿Qué pasa en el cerebro de un niño bilingüe?

Escrito por: Mauricio Arias

septiembre 6, 2016

El poder aprender una segunda lengua no sólo es una herramienta que abre oportunidades de aprendizaje, sino que también genera mayor desarrollo de habilidades que potencian el cerebro, especialmente de los más pequeños. Según la evidencia, los niños bilingües utilizan más áreas cerebrales, aunque esto no significa que sean más inteligentes. ¡Conoce más en esta nota!

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Tal vez una de las frases que más se escucha sobre el bilingüismo es que, a más temprana edad, más fácil será para una persona aprender una segunda lengua. Y así es. Según el Instituto de Aprendizaje y Ciencias del Cerebro de la Universidad de Washington, el cerebro de un menor de cero a siete año se adapta fácilmente a cualquier idioma.

“A esa edad, un niño puede notar sin problemas, por ejemplo, si su abuela habla un tercer idioma y adquirirlo de forma natural”, dijo Andrew Meltzoff, investigador del instituto en una nota publicada en El País. Sin embargo, según diversos estudios, esta mayor adaptación no quiere decir que un niño bilingüe sea más inteligente que uno monolingüe, sino más bien que logra desarrollar una serie de habilidades que le permitirán potenciar su proceso de aprendizaje, y hasta evitar posibles enfermedades.

A continuación, te mostramos qué sucede en el cerebro de un niño al aprender otra lengua.

Flexibilidad cognitiva

El psicólogo César Ávila, profesor de la Universitat Jaume I, de Castellón en España, dijo al diario El Mundo que los niños bilingües utilizan más áreas cerebrales en una tarea lingüística. “Los bilingües tempranos, al pasarse todo el día cambiando de lenguaje, tienen entrenadas capacidades cognitivas no lingüísticas, en concreto en las funciones ejecutivas que sirven para adaptarse a los cambios de tareas variadas. Esto se produce porque utilizan otras áreas cerebrales distintas a los monolingües, según confirman las resonancias magnéticas”, dijo.

El especialista señala que esta “flexibilidad cognitiva” les permite a los niños adaptarse de mejor forma a los cambios en las tareas que están desarrollando. Y al mismo tiempo, su cerebro está constantemente eligiendo en qué lengua se expresa, por lo tanto, a un bilingüe le resulta más fácil encontrar otro tipo de respuestas. Además, esta habilidad les permite concentrarse y memorizar mejor.

Mayor concentración

En ese sentido, una investigación de la Universidad de Northwestern concluyó que los niños que hablan sólo un idioma tienen más activadas las regiones de control de inhibiciones del cerebro que los bilingües. Esto quiere decir que los monolingües “trabajan más” para encontrar respuestas a ciertos tipos de problemas, ya que necesitan más oxígeno y sangre hacia esas zonas que los bilingües.

Los niños bilingües desechan con más facilidad el ruido en la clase para concentrarse en lo que está diciendo el profesor, ya que no necesitan tanto esfuerzo en poder enfocarse en lo que realmente importa e ignorar lo que no”, afirma Viorica Marian, investigadora de la Universidad de NorthWestern.

Sin embargo, y como comentamos al principio, esto no significa que los niños bilingües sean más inteligentes. Según el diario “El País”, el cerebro de un niño que habla más de una lengua funciona como un semáforo, ya que cuando tiene que elegir una palabra, da luz verde al idioma que está hablando y pone luz roja a las palabras que no necesita. Así, el cerebro de un niño bilingüe mejora la denominada “sustancia gris”, aquellas zonas del sistema nervioso central encargadas del procesamiento de la información.

Un asunto de salud

El proyecto “Brainglot”, de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, determinó que el hecho de utilizar dos idiomas contribuye al concepto de “reserva cognitiva”, es decir, que a igual daño cerebral (en enfermedades como demencia o Alzheimer), hay personas que tienen menos síntomas.

“Las ventajas del bilingüismo se notan más en los niños pequeños y en los ancianos. Como los bilingües tienen más entrenada el área prefrontal del cerebro, el hablar dos idiomas les permite acelerar su desarrollo, lo que podría prevenir o frenar la aparición de síntomas de deterioro”, cuenta Albert Costa, coordinador del proyecto.

Más allá de si un niño aprende inglés, alemán o mapudungún, es importante que los padres, apoderados y profesores potencien este proceso desde temprana edad, ya que, como explicamos en la nota, hay diversas habilidades cerebrales que se desarrollarán al hablar otra lengua. ¿Sabes qué otros beneficios genera ser bilingüe? ¡Comparte y comenta con la comunidad Elige Educar!

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2016-09-30T13:22:56+00:00 septiembre, 2016|Noticias|Comentarios desactivados en Neurociencia: ¿Qué pasa en el cerebro de un niño bilingüe?