Incentivar a los niños a leer es muy importante. Tanto profesores, como padres y apoderados, se esmeran a diario por hacer de la lectura un hábito que los niños amen. Sin embargo, a veces esto resulta todo un desafío, ya que a muchos niños, por distintas razones, no les gusta leer.
Te invitamos a leer la siguiente nota de “Club Ediba”, que nos entrega una serie de estrategias para poder producir textos literarios en conjunto con los niños. Así, abrimos una puerta importante al conocimiento, se desarrolla la actividad cerebral y la creatividad.
Producir textos literarios en la educación inicial
El propósito no es convertir a los niños en escritores expertos de literatura, pero será interesante que vayan advirtiendo que la literatura no refiere únicamente una sucesión de hechos ni se trata de desarrollar una mera trama narrativa, sino que hay formas distintas “de decir” que provocan sensaciones y efectos diferentes en el lector: decir “el feroz animal” no es lo mimos que decir “el lobo cruel”.
Para que los niños puedan producir textos literarios en el jardín infantil, se deben presentar ciertas condiciones didácticas:
- Tener en cuenta los propósitos que persiguen las situaciones de enseñanza en las que los niños escriben y los contenidos que se quieren comunicar.
- Reflexionar sobre la selección de los materiales de lectura.
- Realizar intervenciones docentes adecuadas que les den a los niños oportunidades de abrir espacios de intercambios.
- Fomentar un ambiente alfabetizador adecuado para que puedan buscar fuentes de información seguras y confiables en el momento de la escritura.
- Generar oportunidades de interacción con la escritura y con los usuarios de la escritura convencional para propiciar el intercambio entre pares, “discutir” las hipótesis y confirmarlas o rechazarlas.
Por lo tanto, en primer lugar, el docente tiene que haber leído con ellos textos literarios seleccionados a partir de determinados criterios. Así, por ejemplo, los niños podrán escribir “al estilo de…”. Para lograrlo, los niños no solo deben haber leído varios libros del mismo autor, sino que también se necesita un genuino espacio de intercambio luego de la lectura para hacer hincapié en el estilo de un determinado autor.
Asimismo, pueden producirse textos poéticos si han leído poemas o formas versificadas. Una de las cuestiones a tener en cuenta es que los niños deben lograr cierta musicalidad, cierto ritmo, más allá de que puedan decidirse por la rima, el verso libre o la poesía libre. Jugar con las palabras, relacionarlas, seleccionarlas y combinarlas, pensar “cuál puede ir con cuál” y qué efectos causa siempre es una excelente opción.
