Una erupción volcánica en casa, doblar un hueso de pollo sin ocupar la fuerza o construir un barco que se impulsa con detergente son solo algunos de los experimentos científicos que puedes hacer en tu casa y, de paso, aprovechar de aprender de manera lúdica y entretenida con tus hijos.
Las vacaciones son un gran momento no sólo para descansar, sino también para echar a andar la imaginación y la creatividad. ¡Y qué mejor que a través de la ciencia y experimentos entretenidos! Según diversas publicaciones, la mente de los niños es como la de un científico, ya que están constantemente elaborando hipótesis sobre todo lo que los rodea y comprobándolas mediante el ensayo y error.
Por eso, una alternativa para estimular de manera entretenida su curiosidad y gusto por la ciencia son los experimentos caseros y sencillos de realizar.Éstos promueven el aprendizaje de las ciencias naturales desde otras perspectivas. A continuación, te presentamos 4 experimentos divertidos para echar a andar la imaginación:
1) Un volcán en erupción: la erupción de un volcán es uno de los fenómenos más bellos y peligrosos de la naturaleza, pero en tu casa lo puedes hacer sin correr riesgo. Simplemente con bicarbonato de sodio y vinagre puedes recrear este espectáculo. ¿Cómo? Necesitas rodear con arena o greda por los costados una botella de plástico, recreando una montaña donde la boca de la botella es el cráter. Luego, agrega 2 cucharadas de bicarbonato de sodio y 2 cucharadas de jabón líquido (para darle más densidad y volumen al experimento). Si prefieres, agrega una cucharada de colorante de comidas de color rojo para más espectacularidad. Finalmente, sólo debes poner medio vaso de vinagre y esperar para ver cómo la espuma rojiza comienza a subir como si fuera la lava de un volcán a punto de desbordarse. Mira el siguiente vídeo para construir otra alternativa de volcán.
2) El agua que no moja: ¿cuántas veces se nos ha derramado un vaso de agua arriba de una mesa? Con este simple experimento podrás dar vuelta un vaso sin problemas gracias a las leyes de la física. Primero, tienes que llenar un vaso con agua hasta el borde, sin dejar ningún espacio vacío. Luego, debes tapar el vaso con una cartulina, cartón, o cualquier material que sea ligero y liso. Finalmente, manteniendo la cartulina pegada al vaso, presiona con una regla y da vuelta el vaso en el aire. ¿El resultado? La cartulina queda pegada al vaso y sin dejar escapar ninguna gota de agua, ya que al no haber espacio para el aire se produce un efecto vacío. ¿No nos crees? Mira el siguiente vídeo para que no tengas dudas.
3) Cómo doblar un hueso sin fuerza: los huesos son partes de los seres vivos muy firmes y resistentes, por lo que se necesita un golpe muy fuerte para poder romperlos. Esto les da un rol fundamental en el cuerpo humano y en el de los vertebrados en general. Nos permiten erguirnos y además protegen nuestros órganos. Sin embargo, con este experimento vas a ser capaz de doblar un hueso de pollo sin problemas. ¿Te imaginas cómo? La próxima vez que comas pollo, guarda una de los huesos fijándote que no queden restos de carne. Luego, colócalo en un recipiente, llénalo con vinagre, tápalo y espera 2 días. Cuando lo saques, verás lo fácil que es doblarlo. ¿Cómo? El vinagre es un ácido capaz de disolver el calcio de los huesos, por lo que después de ese tiempo queda un tejido óseo más blando. Compruébalo en el siguiente vídeo.
4) El barco que se impulsa con detergente: un barco puede navegar impulsado por diferentes fuerzas, ya sea a vapor o electricidad. Pero, ¿te imaginas uno que navegue con detergente como combustible? Para confirmarlo, sólo necesitas una bandeja de plumavit y un poco de detergente o jabón líquido. Con una tijera, corta la bandeja en forma de barco, y en la parte de atrás recorta un rectángulo de 2 x 1 cm. Luego, con un palillo, unta un poco de detergente alrededor de la ranura que cortaste anteriormente y pon el barco en un recipiente con agua para ver como tu barco comienza a andar. ¿Por qué? El detergente es una sustancia que rompe la tensión superficial del agua, generando energía capaz de impulsar este ligero barco. . Ve el siguiente vídeo para ver un ejemplo.
¿Qué otro experimento casero se te ocurre para hacer en estas vacaciones para promover el aprendizaje en ciencias? ¿Cuál harías tú? ¡Comenta con nosotros!

