Para muchos, el aprendizaje de las matemáticas es un verdadero dolor de cabeza. Sin embargo, para muchos estudiantes mapuche el lograr los objetivos de esta disciplina es más complejo, ya que en su cultura ocupan un sistema numérico distinto. Considerando esta realidad, una profesora creó una propuesta didáctica innovadora y que consideró el sistema de numeración mapuche para que los estudiantes pudiesen aprender de mejor manera. Te invitamos a leer esta nota del diario El Mercurio, en la que se destaca la labor de la docente y la puesta en marcha de esta didáctica en distintos establecimientos educativos.
El conocimiento del pueblo mapuche se integra a las clases de matemática
La introducción de juegos tradicionales ha logrado mejorar la comprensión del sistema decimal y la habilidad de explicar procesos en alumnos de enseñanza básica.
Anahí Huencho quiso conocer más sobre la forma en que se enseñaba Matemática en La Araucanía después de leer sobre los bajos resultados que tenían los alumnos de etnia mapuche en la materia. “Así comenzó la búsqueda por comprender los aspectos socioculturales de la enseñanza de la asignatura y las formas de hacer matemática del pueblo mapuche. Todo esto para formalizar una propuesta innovadora en educación matemática que vinculara su conocimiento -uno que no suele estar incorporado en el aula- en el proceso de enseñanza y formas de matematizar”, explica la investigadora doctoral del Centro de Estudios Interculturales e Indígenas CIIR-PUC.
Su propuesta fue la de integrar el conocimiento de la sala de clases con el que los alumnos oían de su familia, pero no tenía cabida en el mundo escolar.
Huencho menciona como ejemplo las diferencias entre el sistema numérico occidental y el del pueblo mapuche, que se constituye a partir de doce unidades léxicas: hay palabras que identifican los números del uno al diez, además de otras dos para señalar cien y mil.
“El número 21 en mapudungun se dice epu mari kiñe , que en una interpretación occidental es ‘dos diez uno’, explicitando así de forma contundente el valor posicional de los números”, indica.
Trabajando en cinco escuelas en las comunas de Lautaro y Labranza, la profesora vio que incluir este conocimiento en los cursos de básica volvía más fácil la comprensión de la estructura de los números y del sistema decimal en general.
Incluyendo el tradicional püron -sistema que permite el registro de números utilizando una cuerda con nudos, como muestra la foto- se volvía más fácil entender sobre cantidades gracias al elemento táctil que había de por medio. En una de las actividades, niños de primero y segundo básico utilizaron nudos grandes para representar decenas. “Para registrar el número 42 registraron un código de cuatro números gruesos y dos números normales”, ejemplifica.
Juego de las habas, awarduken
Los buenos resultados hoy son parte de la investigación que Huencho realiza bajo la supervisión del subdirector de docencia de la Facultad de Educación de la Universidad Católica, Francisco Rojas. El académico también está a cargo de guiar el trabajo doctoral de Pilar Peña-Rincón, jefa de la carrera de Educación Básica en esa misma facultad.
En compañía de un profesor de tercero básico y un educador tradicional mapuche, la especialista introdujo en la Escuela Claudio Arrau León, de la comuna de El Bosque, dos juegos mapuches que planteaban desafíos matemáticos.
“A través de ambos juegos, los estudiantes mejoraron o desarrollaron las habilidades de argumentar y comunicar, al explicitar los procedimientos y estrategias elaboradas y utilizadas para resolver los desafíos planteados”, comenta sobre la incorporación del awarduken (juego de las habas) y el komikan (o cómelo todo) a las salas de clases.
El primero supone lanzar ocho habas con uno de sus lados pintado negro sobre una manta. Dependiendo de cómo caigan -cuántos muestran un lado pintado y cuántos no-, se van sumando distintos puntos.
El komikan se conoce como el ajedrez mapuche, porque se utiliza un tablero subdividido y tiene por objetivo capturar las piezas de otro jugador a través de movimientos.


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