Los profesores están haciendo su gran labor en todas partes. Ciudades, campos, montañas e islas. Todos buscan educar desde el contexto y las particularidades culturales de sus comunidades. Hoy, queremos compartir con ustedes el testimonio de una profesora que está enseñando en una zona muy especial de nuestro país: la Isla de Pascua.
Desde su llegada hace 4 años, Verónica Retamal, profesora de educación básica del Colegio Hermano Eugenio Eyraud, ha visto cómo la cultura Rapa Nui le han permitido mejorar como docente y crecer como persona. Te invitamos a leer las siguientes líneas, donde Verónica nos muestra su pasión por educar y nos invita a valorar la diversidad cultural.
“Elegí educar cuando me di cuenta que la pedagogía es una herramienta fundamental para cambiar la sociedad y el mundo, que muchas veces puede ser desigual. Desde que soy profesora valoro cada momento y vivencia con el resto, ya que yo también me nutro como persona. Mi vocación fue un proceso paulatino, pero con bases muy sólidas. Desde mi enseñanza media hice voluntariados en las escuelas de verano que organizaba mi colegio, y que junto al trabajo pastoral que hice en mi parroquia, iban alimentando mi inquietud de educar.
Siempre me ha interesado trabajar en escuelas rurales y salir de las grandes ciudades para dedicarme a enseñar en diferentes contextos y formas de vida. Llegar a la Isla de Pascua fue una oportunidad que se me presentó sin buscarla, pero tenía la convicción de que sería una gran experiencia pedagógica en mi aprendizaje como docente.
La educación en la Isla de Pascua está muy ligada a su cultura, porque aquí todavía se mantienen vivas sus tradiciones y lengua. Esta viva cultura pascuense me ha demostrado que la diversidad cultural enriquece los procesos de aprendizaje, ya que se enseña desde la diferencia y respetando los procesos propios del lugar.
El proyecto educativo del colegio se basa en la formación integral de nuestros alumnos en valores católicos arraigados en la realidad social de la cultura Rapa Nui. Además, busca potenciar la música, la danza, los deportes ancestrales y otras manifestaciones propias de la Isla de Pascua. Los principios educativos con que trabajamos son los mismos que entrega la red de colegios en el continente, pero adaptados al contexto de la isla.
Sin duda, lo más complejo ha sido adaptarme a los distintos ritmos de vida de los habitantes de la Isla de Pascua, donde los niños después de clases van a pescar o hacen deporte. Realizan muchas actividades al aire libre que sirven para complementar su aprendizaje, ya que los niños en general son libres y autodidactas. La mejor forma de poder ser parte de la comunidad es involucrarse con el pueblo Rapa Nui, no solo para entender sus modos de vida, sino también su cosmovisión.
El desafío que tenemos los profesores en la isla es entregar los contenidos definidos por el Ministerio de Educación, pero a su vez adecuarlos al contexto de nuestra lejanía y ciertas carencias, tanto en materiales como la comunicación con el Chile continental. Por eso nuestras expectativas, en general, van de la mano de poder entregar las herramientas para que nuestros alumnos sean personas con valores, y que estén preparados para desenvolverse tanto en la isla como en el continente, si lo desean.
Aunque es difícil que nuestros alumnos emigren, continúen estudios superiores o hagan una vida fuera de la Isla de Pascua -ya que, por las características de la cultura Rapa Nui, su vida después del colegio sigue estando muy relacionada con permanecer en su territorio-, trabajamos para que los que así los deseen puedan desenvolverse sin ningún problema en otras realidades.
Educar considerando el contexto y cultura de la Isla de Pascua ha enriquecido enormemente mi forma de ver y valorar la educación, así como los cambios que genera la docencia. Actualmente, hay pocos profesores Rapa Nui, por lo que somos un elemento importante para hacer perdurar, enriquecer y transmitir las herramientas necesarias para favorecer una educación que considere su cultura, evitando que se pierda su identidad como pueblo que vive día a día sus tradiciones ancestrales”.
¿Conoces a algún profesor que enseñe desde otro lugar apartado de nuestro país? ¡Comenta con nosotros!

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