Todos los seres humanos aprendemos de distintas maneras, y esta diferencia se explica porque todos desarrollamos distintos tipos de inteligencia. Sobre esta temática trata la siguiente noticia del diario El Mercurio que les compartimos hoy, en la que se detalla la teoría de Howard Garner -psicólogo estadounidense- y las posibles futuras categorías que incluirían. Garner visitará nuestro país en junio próximo, en el marco del Congreso de Educación.
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La Teoría de las Inteligencias Múltiples se vale de la educación para seguir cobrando fuerza
Margherita Cordano F.
Educación
El Mercurio
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A tres décadas de su planteamiento, la hipótesis -que postula que el ser humano tiene más de una línea de habilidades cognoscitivas- continúa vigente en el aula. Su cercanía a las salas de clases se nutre en la idea de fomentar el potencial individual de cada alumno.
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Hace 33 años, el psicólogo Howard Gardner presentó por primera vez su Teoría de las Inteligencias Múltiples. En ella planteaba que el ser humano no cuenta con una inteligencia única, sino siete tipos de habilidades que se desarrollan de distinta forma y se complementan entre ellas: la inteligencia lingüística, lógico-matemática, musical, visual (que supone una facilidad para pensar en imágenes) y corporal cinestésica (capacidad de realizar actividades en las que se necesita de coordinación). La inteligencia interpersonal y la intrapersonal se corresponden con la habilidad de relacionarse con otras personas y conocerse a sí mismo, respectivamente.
A mediados de los 90, una octava categoría se sumó a la hipótesis. Gardner la llamó inteligencia naturalista, buscando representar la facilidad que tienen ciertas personas para comprender el entorno natural y percibir relaciones entre especies.
Desde entonces, las bases de la teoría se mantienen sin mayores cambios.
“Mientras los humanos no se vean alterados genéticamente, no espero que haya un desarrollo de inteligencias adicionales. Quizás lleguemos a hablar de doce (ver recuadro), pero no más que eso. Solo cuando se empiece a manipular la constitución genética humana, es probable que empecemos a desarrollar inteligencias actualmente impredecibles”, comenta Gardner desde Estados Unidos, donde se desempeña como profesor en la Escuela de Educación de la Universidad de Harvard.
Su relación con la facultad nació como consecuencia de su planteamiento.
“Cuando propuse la teoría por primera vez, era un psicólogo escribiendo para otros psicólogos. Criticaba la noción de una inteligencia única y basada en mediciones del coeficiente intelectual. Pero en las últimas décadas, noté que el mayor interés en mi trabajo y en la Teoría de las Inteligencias Múltiples estaba en el mundo de las intervenciones educativas; en cómo pensar en el desarrollo de cada una”, plantea.
Justamente, la idea de fomentar el potencial individual de cada alumno tendrá a Howard Gardner de visita en Chile a principios de junio. En el país participará como expositor en el III Congreso de Educación que organiza Seminarium Certificación en Santiago.
Potenciar
Cuando se trata de llevar su teoría al aula, Gardner menciona el concepto de la pluralización. La palabra alude a la capacidad de presentar información para activar más de un tipo de inteligencia a la vez.
“Se puede optar por enseñar Arte, Música, Comportamiento ético o Ciudadanía y cada una de estas materias va a abordar diferentes inteligencias, así como distintas combinaciones de inteligencias. Incluso eligiendo un plan de estudios estándar -donde se priorizan las Ciencias o el estudio de la Historia-, es posible abordar los temas de muchas maneras, haciendo uso de las distintas inteligencias”, explica.
Así, por ejemplo, entre los finalistas del Premio Global de Educación (conocido como el Premio Nobel del área) destaca la labor del profesor Richard Spencer, quien enseña Ciencias cantando canciones que sus mismos alumnos ayudan a crear. Junto con potenciar su inteligencia musical, el maestro también pide a sus alumnos bailar y formar lazos con sus manos (inteligencia corporal) para explicar conceptos difíciles, como el de las secuencias genéticas.
Y, aunque cada vez son más los profesores que tratan de ir más allá de la rutina de dictar materia, una tarea todavía pendiente es saber llevar este tipo de acciones a las evaluaciones, que siguen centrándose en las inteligencias lingüística y lógico-matemática.
Junto con la inteligencia musical, esta última habilidad también se considera la de mayor influencia genética en las personas.
“Sin duda que la genética juega un rol importante en la fuerza que toman ciertas inteligencias. Aunque no hay datos concretos en torno a esto, todo apunta a que estas dos categorías se heredan más que la inteligencia inter o intrapersonal”, ejemplifica Gardner, agregando que esto no implica que no se pueda trabajar en potenciarlas cuando son áreas más débiles.
“Una buena enseñanza y una ayuda pedagógica de calidad, ciertamente, ayudan a fomentar ciertas inteligencias, sin importar cuál es la herencia genética que se tenga”, plantea el psicólogo.
También ayuda que una cultura valore una inteligencia en particular. “La gran mayoría de los húngaros canta bien no porque tengan mayor inteligencia musical, sino porque el acto se ha vuelto muy valorado en su cultura”.
VISITA
Howard Gardner participará como expositor en el III Congreso de Educación, instancia que organiza Seminarium Certificación y que se titula “Desarrollando las mentes del futuro”. Se realizará el 2 de junio en CasaPiedra.
Inscripciones y más información en www.congresodeducacion.cl.


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