Cada día niños, jóvenes y adultos de todo el mundo destinan gran parte de su tiempo a jugar videojuegos, pero ¿qué tienen los videojuegos que cautivan la atención de grandes y chicos?, ¿cuáles son sus beneficios?, ¿podrían los videojuegos ser una herramienta que potencie el aprendizaje?
Profesores de todo el mundo se han hecho estas preguntas, y considerando que son profesionales expertos en identificar oportunidades de aprendizaje en todo aquello que interese a sus estudiantes, los videojuegos hoy se están convertiendo en una herramienta. Y es que, aunque muchos no lo crean, tienen grandes beneficios: al jugar, los estudiantes ejercitan sus cerebros, procesan gran cantidad de información, ponen a prueba sus conocimientos y utilizan la lógica, tal como ocurre en el colegio. Por eso están siendo incorporados en las aulas del mundo.
Conscientes de esto, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) creó el programa “The Education Arcade”, con el objetivo de apoyar a los profesores en la incorporación de esta tecnología a la sala de clases. Para este objetivo, desarrollaron una serie de videojuegos pensados para los estudiantes. Así, en diversas escuelas de EE.UU. los alumnos aprenden a través de videojuegos, incorporando la tecnología al aprendizaje.
Pese al extendido prejuicio de que los juegos pueden tener efectos negativos en el desarrollo de los niños, este programa ha señalado todo lo contrario, ya que su uso no sólo promovería el desarrollo de diversas habilidades, sino que también fomentaría el trabajo en grupo. Además, muchas de las escuelas donde se ha implementado el programa aspiran a que los niños reemplacen las tareas por trabajo en equipo con los videojuegos, convirtiéndolas en una herramienta lúdica que potencie el aprendizaje.
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Aprendiendo con células, ciudades y estrategias
Explicar las partes de un célula a niños puede ser complejo, ¿pero si ellos pudieran subirse a una nave nanobot que es capaz de introducirse en un célula? Esto es posible gracias al juego “Proyecto Kokori”, donde los profesores de biología podrán enseñar a sus alumnos las células con diferentes tipos de misiones.
Si los docentes quieren trabajar las matemáticas, ciencias, tecnología, política e, incluso, arquitectura, existe el juego “SimCity Edu”, en el que los estudiantes no sólo deben crear una ciudad, sino también gestionarla. El potencial y alcance de este juego ha sido tan grande que hay una comunidad online para que los profesores sepan abordar el valor educativo de este juego.
Gracias a estos ejemplos, muchas compañías de videojuegos han puesto sus habilidades al servicio de la educación. Uno de los juegos que mejor refleja esto es “Brain Age”, de Nintendo, donde los alumnos deben poner a prueba sus conocimientos en diversas áreas como Historia, Lenguaje y Matemáticas. Incluso un profesor de inglés puede utilizarlo para reforzar su asignatura.
Otro aspecto a destacar son los juegos de movimientos en consolas como Wii, Wii U o Xbox, las que se pueden utilizar en la educación diferencial, o para personas con algún tipo de discapacidad física, ya que estas consolas promueven el movimiento en un contexto de trabajo colaborativo.
Por otro lado, los videojuegos de rol y estrategia no sólo ayudan a mantener la concentración, sino que promueven la lectura, la imaginación y la creación, ya que a través de las historias que desarrollan los estudiantes van abriendo un mundo de posibilidades. Así, juegos como “Fire Emblem”, “Pikmin” y “Final Fantasy” ayudan a que los niños y jóvenes mejoren su raciocinio debido a la serie de decisiones que tienen que tomar durante el desarrollo del juego.
Como vemos, hay que empezar a erradicar la imagen del gamer solitario jugando durante horas, ya que también hay gamers que forman equipos online, favoreciendo el trabajo colaborativo y fomentando habilidades sociales básicas. Los beneficios de incorporar los videojuegos a la sala de clases pueden ser incalculables, ya que favorecen y mejoran el aprendizaje, la toma de decisiones, las habilidades motoras y el trabajo en equipo, entre otros aspectos. Por último, en los juegos no existe el error, sino que el aprendizaje, entonces, ¿por qué no incorporar los videojuegos en los colegios?
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Y tú, ¿has conocido alguna experiencia educativa exitosa que incorpore los videojuegos como herramienta?; ¡Comenta con nosotros!

