A pesar de los avances que se han logrado en igualdad de género en la educación en los últimos 20 años, en el mundo aún hay 16 millones de niñas que jamás entrarán a una sala de clases, según cifras de la UNESCO. En Elige Educar estamos conscientes de que las brechas de género se acortan desde la sala de clases, por eso es destacable que instituciones como UNESCO desarrollen premios que busquen mejorar y fomentar las perspectivas educativas de niñas y mujeres.
La igualdad de género es un derecho básico y un requisito para crear sociedades más inclusivas, por lo mismo es una prioridad mundial que está estrechamente ligada a los esfuerzos de UNESCO por promocionar la Educación Para Todos. En ese sentido, la organización impulsa la integración de las cuestiones relativas a la igualdad de género en la educación en todos los niveles (desde primera infancia a educación superior) y en contextos y ámbitos de actuación (desde la infraestructura a la formación docente).
Para seguir organizando estas políticas, la organización lanzó en el Día Internacional de la Mujer 2016 la primera versión del Premio UNESCO de Educación de las Niñas y las Mujeres. El reconocimiento, creado en 2015, busca honrar las innovaciones y contribuciones destacadas que han realizado particulares, instituciones y organizaciones para fomentar la educación de niñas y mujeres.
El objetivo de UNESCO es promover proyectos de éxito que mejoren y fomenten sus perspectivas educativas y, al mismo tiempo, mejoren su calidad de vida. Quien gane, recibirá US$50.000 para impulsar este tipo de educación. El 3 y 4 de mayo, se reunió en París un jurado internacional encargado de elegir a quienes cumplan con este objetivo de UNESCO, que además contribuye a la realización de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030 relativo a la educación e igualdad de género.
El jurado, compuesto por los expertos en el tema Aïcha Bah Diallo (Guinea), Hayat Sindi (Arabia Saudita), Zheping Xie (China), Maxime Forest (Francia) y Gloria Bonder (Argentina), analizó 53 candidaturas de todo el mundo. En junio próximo se conocerá al ganador.
Algunos proyectos de los candidatos apoyan la transición de las jóvenes desde la educación básica a la media, desarrollan competencias de lectoescritura para fomentar los contextos de aprendizajes sensibles al género, o fomentan la adquisición de conocimientos y aptitudes para ampliar las oportunidades de encontrar un trabajo.
Este es el primer premio de estas características que entrega UNESCO y se convertirá en un reconocimiento anual.

