Seguramente mucha veces te has preguntado cómo hacen los docentes para mantener la atención de sus alumnos durante toda la clase. Y sí, a quienes estamos fuera del aula nos parece sorprendente y mágico ese instante en que todos observan con especial atención a un docente mientras explica la Teoría de la Relatividad o les relata un pasaje de la historia de Chile. Incluso, en una misma clase, nuestros docentes son capaces de que sus estudiantes pasen de ser atentos espectadores a activos participantes, involucrándolos en las diversas actividades que les propronen y que, finalmente, los llevará a construir aprendizajes significativos para sus vidas.
José Ignacio Riquelme, profesor encargado de la Convivencia Escolar en Colegio San Alberto Magno de la comuna de La Florida, ha trabajado ampliamente este tema al interior de su escuela. Según nos señala, la motivación escolar “es de vital importancia a la hora de generar experiencias de aprendizaje significativo en los estudiantes”. Según su experiencia, “podemos entender la motivación escolar como aquello que impulsa a nuestros niños y niñas a colocar su foco de atención y esfuerzo en aquello que deseamos entregarles en nuestra clase y que, en definitiva, lograr que quieran, por voluntad propia, aprender“. Todo esto, explica el docente, es importante porque “un niño que no quiere aprender, no logrará hacerlo, y por muy simple que suene, muchas veces olvidamos aspectos tan relevantes como los afectos, la preocupación y la atención que cada niño requiere”.
Vemos entonces que una de las tareas más arduas y determinantes de la labor docente es mantener a sus alumnos motivados ¡Y no es fácil! Sin embargo, muchos educadores manejan diversas estrategias para lograr esta magia suceda en clases; estrategias que cualquier mamá, papá, jefe o líder de un grupo querría ¡Toma nota!:
- La forma es clave: Los profesores presentan los distintos contenidos y temas de modo que resulten atractivas para sus alumnos, para eso se fijan en el contexto en el que se desarrollan, y procuran conocer sus intereses, edad, etc.
xxx - Crean expectativas: El crear expectativas aumenta la curiosidad de los estudiantes y, por ende, la motivación, porque siempre esperan aprender algo sorprendente, diferente y especial.
xxx - Potencian la motivación propia: Pese a que es un tipo de motivación que, por definición, nace del interior de la persona, lo cierto es que existen estrategias para potenciar la motivación propia, para eso los docentes:
1. Intentan asociar las actividades de la clase con los intereses del estudiante: deportes, música, eventos de actualidad, cultura audiovisual, etc.
2. Despiertan la curiosidad del estudiante apelando al factor sorpresa. Por ejemplo, señalando discrepancias existentes entre determinadas creencias de la mayoría de la gente sobre muchos temas y la realidad.
3. Utilizan juegos y actividades, on line y físicas, para hacer las clases más divertidas, amables y cercanas a los alumnos.
4. Introducen variedad en la organización y estructura de las clases para no aburrir a los alumnos con una excesiva monotonía.
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- Los estudiantes son los protagonistas de la clase: Los alumnos preguntan y opinan si ningún miedo, y sin sentirse cohibidos. Se mantiene un feedback activo, donde todos, en la medida de sus posibilidades, puedan aportar algo.
xxx - Evitan dar demasiada importancia a las evaluaciones: La idea es que los alumnos disfruten de aprender por el mero hecho de hacerlo, e incluso por diversión.
xxx - Usan conceptos novedosos: Los recursos tecnológicos y las TICs (tecnologías de la información y comunicación) hace ya tiempo que entraron en el aula. Sin embargo, no se utilizan en todo su potencial. El material interactivo y audiovisual, sobre todo si implica la participación activa de los estudiantes, es una apuesta segura para despertar el interés y la motivación de alumnos de todas las edades.
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