La Tercera Encuesta Metropolitana sobre Educación y Familia, realizada por el Centro de Estudio e Investigación sobre Familia (CEIF) de la Universidad Finis Terrae, señala que uno de cada tres apoderados no comprende las tareas que le mandan a su hijo para la casa.
Según las cifras del estudio, esta situación es más normal de lo que se creería. De los 1.065 apoderados de la Región Metropolitana que encuestaron, el 42% reconoce que para apoyar la realización de tareas recurren a la ayuda de otras personas con más conocimiento. ¿Por qué ocurre esto? La directora de CEIF, Ana María Yévenes, dijo en una nota publicada por El Mercurio que “lo que hoy se enseña a nivel escolar como avances tecnológicos y científicos no fue parte de la enseñanza de antes en el colegio. Las mismas nuevas tecnologías de la información son un ejemplo de esta brecha generacional”. Esta sería una de las razones de por qué los apoderados no ayudan a sus hijos después del colegio.
Otro motivo que se desprende de la investigación es la falta de tiempo para que las familias se dediquen a esta labor y se involucren más en la dinámica escolar. Ana María Yévenes señala en la misma entrevista que esto es una realidad, “en particular en el caso de Santiago, donde las distancias y trayectos son mayores, lo que incide en la calidad de vida”. Es quizás por eso, que el 48% de los apoderados encuestados reconoce que si dedicara más tiempo a apoyar al estudiante en sus actividades escolares, este podría mejora su rendimiento.
Mientras algunos creen que su rol en el proceso educativo es muy importante para que el estudiante mejore el rendimiento, el 85% de los padres encuestados considera que el colegio en el que estudia su hijo le entrega las condiciones necesarias para su formación, es decir, descartan su participación en el proceso de aprendizaje. Al respecto, Yévenes señala que “el fenómeno educativo no sólo pasa por lo que ocurre dentro del aula, o en la casa; hay un ecosistema en la sociedad que incluye el proceso de aprendizaje del niño”. Dentro del ecosistema al que se refiere la experta están los docentes en la escuela y los apoderados en la casa.
Pese a que los padres en su mayoría dijeron no tener el tiempo ni las competencias para apoyar a sus hijos, el 64% de los encuestados incentiva la lectura en los estudiantes; y el 52,6% les hace ejercicios de matemáticas para que desarrollen.

