Ser profesor no sólo requiere preparación y compromiso. Exige también salud y un cerebro a toda prueba. Es por eso que diferentes expertos se han dedicado a investigar cuál es la alimentación más saludable para el cerebro de un educador, entendiendo que este factor resulta fundamental en la compleja misión que tienen en el aula: enseñar.
En esta ocasión les compartimos un artículo publicado en Edutopia.org, escrito por los doctores estadounidenses Donna Wilson y Marcus Conyers, expertos internacionales en el estudio de la enseñanza y el liderazgo basados en la salud cerebral, aplicado tanto al desarrollo profesional como a la formación docente.
En un escenario donde los profesores suelen tener muy poco tiempo para preocuparse de la alimentación, sus hábitos en materia de nutrición resultan ser un asunto de vital importancia. Así, en este artículo, estos investigadores -autores de varios libros sobre el tema- aclaran varios mitos muy frecuentes a la hora de elegir qué comer y qué no comer, y entregan recomendaciones para alimentar de manera inteligente el cerebro de los educadores.
¿Quieres alimentar mejor tu cerebro? ¡Alimentalo como al cerebro de un profesor! Aplica y comparte estos interesantes consejos.
xxx
Alimentando el cerebro de un profesor: Tips sobre nutrición para educadores ocupados
Dr. Donna Wilson and Marcus Conyers
xxx
Enseñar es una profesión cognitivamente muy compleja. En el transcurso de una sola jornada de clases, un educador debe tomar cientos de decisiones y responder rápidamente a las innumerables vueltas que la vida puede dar al interior de una sala de clases. Su labor demanda mucha energía , por lo que resulta fundamental proporcionarle a su mente y a su cuerpo el combustible correcto.
Pero en el ocupado ritmo de vida de un docente, ¿cuántos tienen tiempo para preocuparse de comer sano o prestar demasiada atención a la -a veces conflictiva- información disponible sobre el valor nutricional de algunas opciones alimenticias? Desafortunadamente, mientras menos pensamos en qué comemos, peor se vuelve nuestra dieta, especialmente si además erramos en comer como snack los denominados “alimentos de conveniencia”, altos en azúcar y grasas saturadas, y bajos en nutrientes capaces de mantener adecuadamente nuestros niveles de energía.
Mitos comunes sobre nutrición
Es necesario tener en cuenta algunos mitos comunes acerca de la nutrición que perjudica tu cerebro y que es responsable de una baja de energía durante tu día en la escolar :
Mito: La nutrición apropiada es básicamente dar “combustible” a un cuerpo sano
Evidencia: ¡No debes olvidar alimentar también tu cerebro! El cerebro también consume calorías; en promedio cerca de 600 por día. Las opciones alimenticias que apoyan la salud cardiovascular -Una dieta que consiste principalmente en verduras sin almidón y frutas, aceites y grasas saludables, una gran variedad de fuentes de proteínas y granos integrales seleccionados- son también buenas para el cerebro y puede mejorar el funcionamiento cognitivo durante toda la vida .
Mito : Llenarse de carbohidratos proporciona una fuente confiable y sostenida de energía.
Evidencia: Las calorías provenientes de azúcares añadidos y de almidones y granos refinados pueden producir una breve “oleada” de energía… una que rápidamente se desvanece hasta el letargo . La reducción del consumo de alimentos con azúcar añadido -entre los que se encuentran muchos alimentos preparados y snacks- es la primera recomendación en las directrices que se publicaron recientemente en Estados Unidos (2015-2020 Dietary Guidelines for Americans).
Mito : Las grasas son malas
Evidencia: Los últimos consejos sobre nutrición continúan advirtiendo la necesidad de limitar el consumo de grasas saturadas, concentradas principalmente en las carnes rojas y productos lácteos. Sin embargo, se ha determinado que las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas -ingredientes clave en la dieta mediterránea- han resultado tener efectos positivos en los niveles de colesterol sanguíneo. Semillas, frutos secos, aceite de oliva y paltas son fuentes listas de grasas monoinsaturadas, mientras que pescados como el salmón y el atún blanco contienen grasas poliinsaturadas, que incluyen ácidos grasos omega-3 que también son beneficiosos para el funcionamiento del cerebro. Las grasas aumentan la sensación de saciedad y ayudan a mantener la sensación de hambre a raya. Esto ayuda consumir menos calorías totales en el transcurso de un día.
Mito: Las comidas con mucha carne son la mejor fuente de proteínas
Evidencia: Distintas investigaciones sobre nutrición muestran un amplio acuerdo respecto a que los estadounidenses consideran en exceso las carnes rojas y procesadas como su principal fuente de proteínas. Otra alerta roja viene un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud que vincula el consumo regular de carnes rojas y procesadas con un mayor riesgo de cáncer. Es posible añadir fuentes de proteínas más saludables preparando comidas que incluyan mariscos, aves de corral, huevos, productos lácteos, legumbres -como porotos o arvejas-, frutos secos, semillas y productos derivados de la soja.
Un saludable inicio de tu jornada
Habiendo hecho estas recomendaciones, echemos un vistazo a lo que investigación recientes han revelado acerca de comer los alimentos adecuados en el momento adecuado para optimizar el rendimiento del cerebro. Comenzar con un desayuno saludable puede marcar la diferencia entre una mañana llena de energética enseñanza y el comenzar a sentirte ya cansado apenas a las 10 AM. Al comienzo de algunas de nuestras sesiones de desarrollo profesional, solemos preguntar a los profesores participantes sobre sus hábitos de desayuno. Una respuesta muy común suele ser “un plato de cereal con un poco de azúcar y leche descremada, un vaso de zumo de naranja, y tal vez un bagel”, y cuando su energía comienza a decaer a eso de la mitad de la mañana, beben un yogur bajo en grasas (¡y se preguntan por qué están hambrientos a la hora de almuerzo!).
La realidad es que este desayuno es pesado en carbohidratos y bajo en alimentos ricos en nutrientes. Por el contrario, una omelette de verduras con una taza de café o té les proporcionaría suficiente combustible para mantener el cerebro despierto toda la mañana hasta el almuerzo, que debiera constar de una porción de tamaño de la palma de proteína como pollo o pescado, acompañada de una colorida ensalada rematado con un aderezo a base de aceite de oliva. Esto sería capaz de mantenerlos activos y con energía durante la jornada.
Nos alegra ver que las nuevas Directrices Dietéticas son consistentes con nuestro trabajo durante los últimos 20 años de investigación sobre el análisis de la nutrición y su impacto en el rendimiento humano, especialmente para los educadores y sus estudiantes. En los encuentros realizados con miles de educadores durante los últimos años, nuestro trabajo sobre el impacto de la nutrición en el sistema cuerpo-cerebro es uno de los contenidos que, nos han expresado, más aprecian.
¿Quieres leer más al respecto?
- Conyers, M., & Wilson, D. (2015). Positively Smarter: Science and Strategies for Increasing Happiness, Achievement, and Well-Being. West Sussex, UK: Wiley Blackwell.
- See the recommendations for the Healthy Eating Plate from the Harvard School of Public Health.
- 2015-2020 Dietary Guidelines for Americans from the USDA.

