Llega diciembre y con esto la mayoría de los estudiantes se despiden de profesores, libros, lápices, cuadernos y pizarras. El verano trae consigo la oportunidad de descansar, viajar y disfrutar de las bondades del calor, sin embargo, estos dos o casi tres meses alejados de las aulas, acarrea el inevitable olvido de contenidos y habilidades trabajados durante el año anterior, produciéndose desfase y dificultad para continuar con nuevos aprendizajes. Para profundizar en este efecto y analizar posibles medidas para aminorarlo, asistimos al Seminario: ¿Pérdida de aprendizajes durante vacaciones de verano? Estrategias para evitarla, organizado por la Pontificia Universidad Católica de Chile.
En el encuentro expusieron Carla Pozo, profesora del Liceo Bicentenario de Talagante; Ernesto Treviño, Director del Centro de Políticas Comparadas en Educación de la UDP; Marcelo Mobarec, Director de PENTA-UC; Sebastián Marambio, Director de Fundación Consejo de Curso; y Gonzalo Muñoz, Director de la División de Educación General del Mineduc.
Según los expositores, el efecto verano es una barrera para la efectividad escolar porque en promedio se pierde un mes de aprendizaje durante las vacaciones. El acceso desigual a diversas y múltiples oportunidades y espacios de aprendizaje no hace sino aumentar la brecha que existe en los estudiantes chilenos: ya que a mayor vulnerabilidad, mayor fuga de aprendizajes en el verano. Por lo tanto, el retroceso que se produce durante las vacaciones requiere ser diagnosticado y abordado por todos los actores involucrados en educación. Treviño asegura que las estrategias para contrarrestar este efecto no se relacionan bajo ninguna circunstancia con la extensión del calendario escolar, sino de permitir el acceso a distintos espacios y actividades culturales (museos, conciertos, zoológicos, acuarios, campamentos, paseos, librerías, talleres artísticos y científicos, etc.).
Mobarec y Marambio dirigen iniciativas concretas para dar solución al efecto verano: Academia de Verano, Temporada Académica de Verano de Penta UC y Verano trampolín, que brindan a los estudiantes distintas oportunidades de aprendizaje no académicas vinculadas con el arte, las ciencias y el deporte. El foco de estas instancias no apunta al conocimiento conceptual ni al aprendizaje explícito, sino al desarrollo de habilidades sociales y emocionales. Despertar la pasión por el conocimiento, desarrollar talentos específicos, potenciar la resolución de problemas de manera interdisciplinaria son algunos ejemplos de los objetivos. Cursos como “Composición musical para el cine”, “Yoga y resistencia pacífica” y “Física para futuros presidentes” pueden ser realizados de manera gratuita en la Academia de Verano de la Fundación Educacional Consejo de Curso en las ciudades de Santiago y Valparaíso.
A estos talleres se suman las múltiples instancias organizadas por centros culturales, universidades y municipalidades que año a año abren sus dependencias para que cientos de estudiantes participen de manera gratuita de sus talleres y actividades. Te invitamos a indagar las actividades más cercanas a tu región.
