Enseñar normas dentro del establecimiento educacional, y en el aula propiamente tal, es muy importante ya que esto permite generar un buen clima de trabajo en donde prevalezca la sana convivencia; lo que finalmente se traduce en que se construyan aprendizajes muy significativos.
Para que este sistema de normas sea efectivo; los docentes consideran que las normas no deben ser demasiado teóricas, sino que deben ser aplicables al aula. Por esta misma razón, deben ser acotadas, creadas por los alumnos y necesarias para generar un buen clima en la sala de clases.
Cuando sea crean las normas de aula, y para lograr que estas sean efectivas, los docentes recomiendan que las normas sean:
1. Progresivas: evitar entregar todas juntas y en la misma clase para que no se diluyan y al alumno le cuesta retenenerlas.
2. De lo urgente a lo importante: es fundamental enseñar que no todas tienen la misma consideración. Si se enseñan de forma progresiva, el alumno podrá distinguir entre las esenciales y las importantes.
3. De menos es más: en función de la edad de los alumnos, el número de normas debería ser distinto (tres, cinco o diez normas y nunca más de diez).
4. De la teoría a la práctica: las normas de clase deben enseñarse y la mejor manera es poniéndolas en práctica, incluso los alumnos podrían explicarlas a través de casos prácticos que conozcan.
5. Me puede pasar a mí: el alumno hará suya una norma si es consciente de que esa norma de clase le puede afectar directamente a él en algún momento del año.
6. De la palabra al texto: para fijar una norma de clase no es suficiente con enunciarla en voz alta, hay que fijarla por escrito. Una actividad que funciona bien es armar grupos con los alumnos y que cada grupo trabaje con una norma determinada, una vez trabajadas, las explican en voz alta a sus compañeros y finalmente se pegan en alguna parte del aula.
7. Acción y reacción: las normas deben tener una consecuencia si es que no se cumplen y el alumno debe saber cuál es esa consecuencia, esto para que los estudiantes comprendan que cada derecho implica un determinado deber.
8. Las normas y sus circunstancias: es importante hacer ver a los alumnos que el cumplimiento de una norma va en consonancia al contexto que la rodea. Es útil hacer supuestos con el grupo y ver los posibles matices que toda norma encierra.
9. Las normas también envejecen: no deberían ser algo que se enseña solamente a principio de año y queden como algo inamovible. Deben ser algo vivo y estar sujetas a los cambios que se producen por determinadas circunstancias, por lo tanto, se deberían eliminar, incorporar, matizar y cambiar su orden de importancia.
10. La finalidad de una norma: ¿Para qué sirven? Una norma debería ayudar a un alumno a crecer en su desarrollo personal, a asumir determinadas responsabilidades y a tomar las mejores decisiones.
Fuente: Justifica tu respuesta


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