Jorge Etchegaray es el jefe de UTP del colegio San Benildo de la comuna de Recoleta en Santiago. No logra recordar con exactitud hace cuánto tiempo trabaja en el colegio. Después de muchos años como profesor de Lenguaje, asumió el cargo de jefe de UTP con un real apoyo para la labor docente.
“Desde mi llegada al equipo directivo, recuerdo como hito una reunión el año 2010 cuando acordamos cambiar: nuestro colegio necesitaba una re-estructuración, la manera de trabajar y fortalecer fundamentalmente el trabajo pedagógico. Desde ese hecho, se definió que que cada profesor debe centrar en enseñar como única obligación. Con ese mensaje, asignamos a cada docente salas específicas o salas temáticas. Cada uno recibe los implementos necesarios para potenciar su desempeño. Se desarrollaron estrategias metodológicas para hacer más interactivo el proceso. Cada aula es como la casa del profesor, ahí ellos crean su espacio de aprendizaje y las normas al estilo de cada docente”, cuenta Jorge.
En el San Benilo buscan frecuentemente cómo innovar y facilitar la labor del profesor para que su tarea se vea beneficiada. “Lo que hemos observado como efecto de este énfasis, es que los chiquillos sientan que van a la sala de cada profesor, el profesor va a enseñarles con afecto y con elementos acordes a las formas de aprender que garanticen buenos resultados, no solo académicos, sino que también de asistencia”, dice este profesor. “Como colegio optamos por potenciar al profesor como profesional de la educación, comprometerlo en su trabajo, donde su máximo propósito es enseñar. Hemos buscado redes de apoyo para la labor docente, como SENDA, antiguamente CONACE, para la prevención de drogas, además con el DACOM de la PDI en otras actividades de prevención, porque no siempre el profesor tiene las herramientas para apoyar a los jóvenes, así que los hacemos parte de esto”, agrega.
Jorge desde su labor como UTP, es un apoyo para que el profesor sea el protagonista de la enseñanza, sentirse integrado, apoyado, valorado y profesional. “Mi rol es darle las herramientas que necesite, conversar con él y apoyarlo, además gestionar que exista lo necesario para que pueda contar con los elementos que considere para que sus actividades sean exitosas. El motor de cambio parte en el aula, y es el profesor quien lo conduce. El equipo directivo existe, pero cumple un rol de apoyo. Es el profesor el que trabaja con los niños y niñas, el que conoce las debilidades, las fortalezas, para mejorar día a día”, dice Jorge.
Jorge dice que cuando el colegio se pone al servicio del profesor, genera indicadores claros como bajas licencias médicas de los profesores o excelente asistencia de los docentes. Hoy están atentos en la incorporación de elementos que promuevan la innovación, para mejorar la enseñanza. Además los profesores y directivos del San Benilo forman una red de apoyo cuya presencia y cercanía con los estudiantes es muy importante para que confíen en este proyecto y lo puedan aprovechar para tomar las mejores decisiones.

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