En línea con la Agenda 2030 de la Organización de Naciones Unidas -basada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible- La UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) define la equidad de género como el “derecho a tener acceso a la educación, participar en ella y disfrutar los beneficios asociados con entornos, procesos y logros educativos sensibles al género, mientras se adquieren los conocimientos y habilidades que permitirán vincular los beneficios brindados por la educación, al quehacer social y económico” (UNESCO, 2010, p.12)
Las investigaciones disponibles en la actualidad identifican inequidades educativas significativas por género a nivel de asignaturas. Los estudiantes varones tienen ventajas significativas en matemática y las estudiantes tienen una ventaja similar en lectura y escritura (Román Carrasco & Murillo Torrecilla, 2009; Treviño et al., 2010a). Estas diferencias en los logros pueden acarrear consecuencias importantes para el bienestar futuro de los estudiantes. Los bajos niveles de competencia en lectura entre los varones pueden incrementar la probabilidad de repetición y abandono escolar temprano y, como resultado, reducir su participación en la educación terciaria, y mermar sus oportunidades profesionales. Asimismo, el bajo rendimiento en matemática y ciencias entre las niñas puede reducir su interés por carreras en el área de la computación, ingeniería y ciencias (que ofrecen mayores oportunidades para obtener altos ingresos) (UNESCO, Gelber et al., 2016).
A la luz de esta evidencia, UNESCO hace 4 recomendaciones a los países para reducir la inequidad de género en las escuelas. Muchas de ellas, creemos, pueden ser una guía importante para el trabajo al interior de las escuelas ¿Cuáles son? ¡toma nota y comparte!:
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1. Las autoridades nacionales y locales deben hacer de las desigualdades de género un tema prioritario de política pública. Esto implica reforzar en los discursos y orientaciones al sistema escolar la necesidad de ofrecer oportunidades para que las niñas puedan mejorar su desempeño en matemática y los niños en lenguaje (lectura y escritura). Asimismo, UNESCO plantea que es indispensable realizar un monitoreo constante de las desigualdades de género en educación en términos de acceso, trayectorias educativas y logro de aprendizajes. Los reportes nacionales son esenciales para generar conciencia en el sistema escolar y en la población en general respecto a que las inequidades de género son un problema que requiere solución.
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2. Es fundamental revisar el currículum y los materiales educativos para detectar y eliminar sesgos de género. Es necesario que retraten de manera equitativa a hombres y mujeres en actividades de distinta índole. Por ejemplo, fijarse que las imágenes y los mensajes incluyan a mujeres y hombres por igual en actividades científicas, en el cuidado de niños pequeños y en tareas domésticas, entre otros.
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3. Es necesario reformular la formación inicial y continua docente con un enfoque de género. Se requiere una preparación de los profesores que enfatice la necesidad de ofrecer oportunidades equitativas a niñas y niños, y que ofrezca herramientas para implementar interacciones equitativas en la práctica cotidiana de la sala de clase. Complementariamente, esta formación debería ofrecer elementos que permitan a los docentes observar y evaluar sus propias prácticas, con un enfoque de género.
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4. Es urgente desarrollar estudios que ayuden a comprender los fenómenos educativos que están detrás de las desigualdades de género. En particular, resulta indispensable la realización de estudios acerca de las interacciones en el aula; estudios que den cuenta de cómo se configuran las oportunidades de aprendizaje. De forma complementaria, es necesario estudiar las expectativas y mensajes que las familias y hogares transmiten a los niños y niñas respecto de sus roles de género y al tipo de educación que deberían seguir. Solamente a partir de la acumulación de esta evidencia, será posible diseñar medidas de política más efectivas dirigidas a las prácticas sociales que moldean las oportunidades y, a la postre, las desigualdades de género.
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Es importante que este tema se aborde al interior de las escuelas, requisito indispensable para que la desigualdad de género desaparezca y que los niños, niñas y adolescentes sean conscientes de ello desde que están en el colegio.
En tu comunidad educativa ¿están trabajando este tema?; ¿de qué manera abordan este problema para evitarlo? Te invitamos a escribirnos a [email protected] y compartirnos la experiencia de tu comunidad.
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